domingo, 27 de septiembre de 2009

PATRIOTAS DE AMÉRICA LATINA




Por Facundo Bianco


Nuevas y viejas costumbres se repiten y aparecen en América Latina. En nuestro mundo, el tercero, la historia es particularmente cíclica y repercute, siempre en la vida de cada uno de los países del Sur.

Cuando Estados Unidos decidió que abajo suyo era el turno de las dictaduras asesinas  y el Plan Cóndor, muchos países las padecieron. Cuando, en cambio, los Gobiernos de tintes populistas se impusieron, varios fueron los países en los que mandaron.

Con el siglo XXI como novedad, aparecieron los Lula, los Kirchner, los Evo Morales, los Chávez, los Correa, los Bachelet. La lista continúa, con la misma idea regional de la refundación del Estrada, su intervención en la economía y en decisiones de carácter social que las acercan al progresismo.

A algunos los acerca un poquito nomás, a otras los pone allí. Queda a consideración del oyente…

Y en esto de los ciclos es donde las viejas costumbres se repiten, y aparecen algunas nuevas que traen un poco de luz.

¿Qué tiene de novedoso un nuevo golpe de Estado a un gobierno constitucional en América Latina? Nada. Sin que la falta de novedad borre el dolor que genera ver a los asesinos de verde oliva, acribillar campesinos que se les animan.

Honduras es un hervidero. Desde que Roberto Micheletti tomó el poder el 28 de junio, y el electo Manuel Zelaya dejó sus tierras, Honduras no tiene respiro.

Manifestaciones, represión, asesinatos, pantomimas. Pero algo pasó el lunes, que cambia la mano de este truco y trae una de esas novedades positivas de las que hablaba al comienzo.

Mientras Micheletti  se reía en pleno discurso, diciendo que Zelaya estaba  en Venezuela en un hotel, el presidente depuesto ingresaba a la embajada brasilera en Honduras.

¿La novedad? Varias: un presidente golpeado que se niega a dejar definitivamente el poder en manos de militares. Una potencia, Brasil, que actúa con o sin la anuencia de la Casa Blanca y se compromete con la realidad de sus vecinos. Otro primer mandatorio, Lula, que mueva sus fichas y le dice a Chávez quien manda en esta parte del continente, ya que el venezolano había vaticinado que Zelaya regresarían al poder de su mano, por su mano.

No todo es tan esperanzador. La cumbre de la UNASUR se juntó hace pocas semanas, y no pudo generar unanimidad para que las bases militares estadounidenses dejen Colombia.

De todos modos, el escenario americano recibe brisas de cambio que, depende de todos, pueden convertirse en un fuerte viento.  

1 comentario:

  1. America Latina sigue con las venas tan abiertas como siempre, o más que nunca. Se inventan nuevas maneras de dependencia y dominio, se renuevan las ataduras....la única forma de crecer es defendiendo nuestra identidad como continente, como hermanos. Si no estamos unidos, no hay manera, porque ésa tiene que ser nuestra manera
    excelente nota!

    ResponderEliminar