domingo, 31 de enero de 2010

EL PAYADOR PERSEGUIDO

Un día como hoy, hace 102 años, aparecía en la tierra un hombre distinto. Como pocos, y como muchos también. Amigo de la Pachamama y enemigo de las injusticias más crueles.

Nuestro recuerdo, para un hombre que con su obra continúa dignificando el ser argentino: Héctor Roberto Chavero Aramburo, más conocido como Atahualpa Yupanqui.

sábado, 30 de enero de 2010

DISCOS DEL CARAJO VII: LA BIBLIA


 Por Facundo Bianco

Los discos conceptuales trascienden. Generalmente sucede.

Se los llama conceptuales, porque hay un patrón que aglutina a todos los temas bajo un mismo techo. En estos casos, el concepto está por encima de cualquier elemento individual del disco, apareciendo a cada momento, recordándonos de qué se trata la historia.

Y si de discos conceptuales hablamos, hay uno que está definitivamente por encima de todos, en Argentina, y que fue piedra fundacional a nivel mundial. Créanme, no exagero cuando digo que La Biblia, de Vox Dei, ha sido una de las primeras apariciones de álbumes de rock bajo esta metodología de trabajo.

Más allá de la inconfundible voz de Ricardo Soulé, de su guitarra celestial, o del bajo pesado de Willy Quiroga, La Biblia se destaca por la brillante adaptación que logró que pasajes de la sagrada escritura se vuelvan rocanroles de pura cepa.

Esta noche vamos a meternos, entonces, en una historia de fe y rocanrol. La Biblia, por Vox Dei.


Surgida de las calles de Quilmes, Vox Dei comenzó a tocar en 1967 bajo el nombre de Mach 4. Cantaban en Ingles, Soulé tocaba el bajo y Quiroga la guitarra. En fin... para 1969 ya eran Vox Dei, después de que el desaparecido sello discográfico Mandioca les exigiera un nombre en castellano para editar un disco.

Tras editar su primer álbum, Caliente, conocido finalmente como Cuero Caliente, agregada la palabra cuero en su reedición, le llegó el turno a La Biblia.

Cuentan que la idea surgió durante el otoño del ’70, a partir de la mente creativa de Soulé, incentivada quizás por el ambiente estimulante e intelectual que se vivía en la librería donde solía pasar sus días, cuando no en Mandioca.

Luego, la idea fue trabajada por el grupo y grabada a lo largo de ese año en los estudios T.N.T. de la calle Moreno, en la Ciudad de Buenos Aires. Ya era 1971, y se iba terminando enero cuando Soulé, Quiroga, Basoalto y Godoy terminaron de grabar un álbum que tendría una repercusión que ni siquiera sospechaban.

Godoy, segundo guitarrista, se fue antes de terminar la grabación, alegando diferencias artísticas con el resto de la banda. Lo reemplazó Nacho Smilari.

El disco, que comenzó a venderse en la segunda semana de marzo, fue presentado con cuatro shows en el teatro Alvear, y una gira por el interior del país, con gran repercusión.

Varios son los motivos que hacen inmenso a este proyecto. Su realización, por caso, resulta asombrosa para el contexto: Comenzaban los brutales ’70, y el rock de acá daba sus primeros pasos y era, todavía, un movimiento de futuro incierto, sin mucho acceso a los medios masivos de comunicación. Sumen al paisaje general, una dictadura que no era muy partidaria de las obras de arte provocativas, y la siempre pesada influencia de la Iglesia Católica en nuestro país.

Tan es así, que las autoridades eclesiásticas lograron que el sello Mandioca se comprometiera a entregar las letras de los temas antes de su publicación. A cargo de tal tarea de (des) inteligencia estuvo el Moseñor Emilio Teodoro Gracelli, involucrado luego en algunas cuestiones que tuvieron poco de derecho y mucho menos de humano. Gracelli era secretario del Arzobispo de Buenos Aires, el Cardenal Antonio Caggiano, quien autorizó el trabajo con una particular conclusión: le dijo a los músicos “A mi me hubiera costado tres horas explicar qué es Dios, y ustedes lo consiguieron en un verso”.


Palabras más, palabras menos, se refería a la letra del tema Génesis, que dice así:

Cuando todo era nada,
era nada el Principio.
Él era el Principio
y de la noche hizo luz.
Y fue el cielo
y esto que está aquí.

Soulé se refirió así a la obra:

“Al principio pensé que debía encarar los textos de la Biblia en forma dogmática. Sin poner nada de mí. Pero eso era imposible... La obra está enfocada desde el punto de vista humano, no desde un ángulo ortodoxamente religioso... A Jesucristo lo hago hablar como el hijo del hombre, porque me da bronca que a Jesús lo hayan encarado como algo sobrenatural. Simplemente era magnífico como hombre. Siempre tuve sobre él una misma idea. Y lo trasladé a los textos de nuestra obra: me lo imagino como un muchacho con ideas radicales, revolucionarias. Pero también con debilidades”.


En medio de la grabación del álbum, Mandioca quebró, y las cintas finalmente quedaron en poder de la grabadora Disc Jockey, donde ensayaba la banda. Fue justamente Disc Jockey la que mandó a imprimir los discos antes de que se terminara la grabación, cometiendo dos graves errores: dejar inconclusa Apocalipsis, e imprimir la tapa erróneamente confundiendo Libros sapienciales con Profecías, errores que finalmente fueron corregidos en la grabación en vivo en el Opera de 1986.

El disco, finalmente, contó con 8 temas de cuidada producción y una lírica increíble. Abre GÉNESIS, uno de los puntos más altos del disco, un clásico de nuestro rock, ganando intensidad con el correr de los minutos y cerrando con un solo de Soulé que pone la piel de gallina.

Sigue MOISÉS, un tema hermoso, con arreglos muy cuidados y una gran descripción sobre la llegada del niño.

Sigue LAS GUERRAS, con un riff con aires de Zeppelín y un canto casi como grito a coro entre Soulé y Quiroga.

“De sol a sol” comienza PROFECÍAS, cuarto tema del disco, otro himno increíble donde los violines incluidos por Soulé tienen un protagonismo importante, igual que las baterías de Basoalto.

Sigue LIBROS SAPIENCIALES, donde Soulé demuestra todas las cualidades de su voz.


CRISTO Y NACIMIENTO es puro violin, un instrumental que parece llevarte al cielo, parece la música de una película.

Sigue CRISTO, MUERTE Y RESURRECCIÓN, a pura armónica y guitarra acústica, con climas variados a lo largo de diez minutos.

El disco cierra, como no podía ser de otra manera, con APOCALIPSIS, un instrumental de casi cinco minutos, denso y firme.

En el interior del LP figura un texto escrito por Soulé, no incluido en ninguna de las canciones, que refleja su sentir al momento de componer e interpretar su propia versión de La Biblia:

Siento que crezco
y que subo
y que me veo por dentro
y me toco y me reconozco
y que a mi lado estoy yo
que me hablo y me entiendo
y que ahora soy sueño
y me acerco y no muero.


La Biblia fue, es y será parte de todas las listas que se han hecho sobre los mejores discos del rock argentino. En el ranking de la revista Rolling Stone, por ejemplo, figura en el puesto N•14.

Esta brutal obra, ha sido interpretada en numerosas ocasiones por otros artistas, como la versión del Ensamble Musical de Buenos Aires. Se trató de grandes músicos argentinos, agrupados en La Pesada y dirigidos por Billy Bond. Alejandro Medina, Raúl Porchetto, Charly García, David León y Miguel Cantilo eran parte de la lista.

Willy Quiroga no quedó muy contento con esa versión: “Quisieron mejorar la sonrisa de La Gioconda y le pintaron unos bigotes tipo D’Artagnan”.

Luego, Vox Dei volvería a editar La Biblia en un disco en vivo en 1985, y otra vez en 1997, junto a Andrés Calamaro, Fito Páez y Alejandro Lerner.

En 2005 apareció un disco doble de colección, cuya primera parte contenía la grabación original, y la segunda algunas perlitas rescatadas de la grabación, como versiones que fueron descartadas en su momento.


A 40 años de su gestación, La Biblia de Vox Dei mantiene una vigencia que no sorprende a nadie. Esta obra de Soulé, Quiroga y compañía, ocupa un lugar en el podio de las más maravillosas expresiones de nuestra cultura popular, para siempre.

Disfruten del comienzo de todo, la Génesis, contada de la mejor manera: a la manera del rock.

LISTA DE TEMAS
1. Génesis
2. Moisés
3. Las guerras
4. Profecías
5. Libros sapienciales
6. Cristo (nacimiento)
7. Cristo (muerte y resurrección)
8. Apocalipsis

jueves, 28 de enero de 2010

13 AÑOS SIN CABEZAS



Cuantas muertes carga el poder, ¿no?

Más, quizás, que los siempre pobres pibes sin futuro que andan dando vueltas (dados vuelta de injusticia y anhelo de satisfacción) por los suburbios de nuestro país.

El poder, con Yabrán como cara visible, se cargó a José Luis Cabezas, un reportero gráfico de la revista Noticias, simplemente por hacer su trabajo.

Otra víctima de los intolerantes, de los que se creen dueños de todo.

Otra vez, y bien fuerte: NO OLVIDAR, SIEMPRE RESISTIR.

jueves, 21 de enero de 2010

AUSENTES SIN AVISO



Pedimos perdón a nuestros miles de oyentes por el silencio sepulcral del miércoles. Apo en Londres, Chaucha viendo a Joaquinito en La Boca y Alba llorando un dolor de muelas aparentemente intenso...

¿Y Esquivando el Éxito?

Vacaciones, que le dicen.

Nos escuchamos el miércoles, sin falta.

"Por eso el barrio eterno, también universal, y el que se mete con mi barrio me cae mal"

sábado, 16 de enero de 2010

BRILLA TU LUZ PARA MÍ



Por Facundo Bianco

Locura de la linda, la que contagia, la creativa, la de una vida vivida de cualquier manera, pero nunca con piloto automático.

Esa locura llevaba el Bocha en su alma y en su cabeza, tan cascoteada.

El Bocha no es otro que Alejandro Sokol.

¿Cómo catalogarlo para aquellos que no lo conocieron? De movida, nada de ex. El Bocha fue un Sumo, siguió siendo parte de Las Pelotas y terminó en Un Vuelto hasta el día en que el corazón le dijo basta.

¿Merece ser encasillado? ¿Puede ser encasillado?

Hace un año que se apagó su voz, pero no su luz. Hoy descansa con su viola al hombro en el más oscuro infierno, ese que le guardó un lugar desde que dejó de ser Ale, y se convirtió para siempre en Bocha.

Ahí nomás, abrazado a Luca, el Bocha ilumina un mundo del rock que acusó el golpe de su partida, y sigue de luto mientras se pregunta si vale la pena perder tantos hijos pródigos en el campo de batalla. O, si es ésta la batalla...

Entre tantas lucecitas de colores, pibitas artificiales y bombardeos de fm’s, se extraña a uno de los exponentes más genuinos de nuestra música rock.

Eso hacía el Bocha, música genuina.

Y cómo se extraña...

lunes, 11 de enero de 2010

LAS BANDERAS DE MI VIAJE...








Por Juan "el Gordo" Apo

Esto es una muestra de lo que impulsó mi viaje...Nada de piratas ni colonialismo...nada de pelotazos ni capitalistas como Roman Abramovich que compran al jugador que quieren y llegan a la final de la Champions con dos lineas de cuatro atrás de la mitad de cancha...

Aguante la Mayúscula America y el buen fútbol...

Aguante el sueño del Che, la escuela del Bocha y el toque corto de Cesc Fabregas...

En nombre de Esquivando el Exito, vine al viejo continente a gritar que es un gusto ser ARGENTINO, carajo!!!.

jueves, 7 de enero de 2010

PIRATA BARBA ROJA

Mientras Olivos se queda sin luz 2 minutos antes del programa, y Mati, Chaucha y Eti hacen malabares para enderezar la nave, el integrante de Esquivando el Éxito que más ha marcado en la balanza, nos envía fotos de su gira por tierras bucaneras donde está perfeccionando su inglés.

La primera es de nuestro amigo, curtiendo la cultura occidental con todas sus ganas.

La segunda imagen pertenece al afiche de una película que dijo ya haber visto tres veces, en un cine de London.

Te extrañamos Fat.



Para quienes quieran seguir las peripecias de Apo por Londres y París, pueden entrar a apoenlondres.blogspot.com

Sí, muy original el nombre del blog...


lunes, 4 de enero de 2010

SERÁ SIEMPRE INDEPENDIENTE...

En un hecho tan curioso como el fútbol mismo, Matías Alba, incansable hincha de Racing, nos trajo un informe sobre la historia de sus vecinos rojos. Que haya paz. 

Hoy, vamos a hablar de uno de los grandes de la Argentina y, como todos saben, vecino del Partido de Avellaneda. Sí, a poco de festejar sus 105 años, hablaremos y repasaremos la amplia historia del Club Atlético Independiente (CAI).



Origen
El origen de la historia del Rojo se encuentra en Monserrat, un histórico barrio de la ciudad de Buenos Aires. Y recordemos antes que fue fundado oficialmente el 1 de enero de 1905 (aunque la institución ya estaba formada desde el 4 de agosto de 1904).

El primer presidente electo del club fue Arístides Langone, en 1905, quien fue el creador de la camiseta roja. Sin embargo, hay que ir a un año antes, cuando los empleados de una tienda ubicada en el barrio porteño de Monserrat, en la esquina de Perú y Victoria -hoy Avenida Hipólito Yrigoyen-, habían creado el Maipú F.C. Luego, ya en 1905, los miembros de ese club se reunieron para tomar una importante decisión en un bar que quedaba en frente, en diagonal a la tienda sobre Victoria 584 (donde hoy se alza el Palacio del Concejo Deliberante). Los jóvenes Rosendo Degiorgi y Fernando Aizpuru eran los líderes, y todos estuvieron de acuerdo ante su propuesta de separarse y fundar un nuevo club. Así, dieron por creado el Club Independiente, eligiendo ese nombre para expresar su independencia del Maipú Banfield.

Entonces, Rosendo Degiorgi fue designado presidente provisorio. Él otorgó al club una pequeña habitación en su casa de Montevideo 1585 del barrio de Recoleta, para que fuera la primer sede del club. Allí se realizaron las primeras reuniones.

Se decidió llamar a la primera asamblea en la cual se estableció que se oficializaría la constitución del club para el domingo 1 de enero de 1905, en el domicilio del socio Daniel Bevilacqua (Esmeralda 329, 3° piso). Luego, el 25 de marzo de 1905, por primera vez se eligió al presidente de la institución, quien sería Arístides Langone.



Los más nómades del fútbol nacional
Tuvieron un primer humilde campo deportivo en Boyacá y Camarones (Flores Norte, hoy Villa General Mitre). Y a mediados de 1905 se mudaron a su segundo terreno, que quedaba en Av. San Martín y Donato Álvarez, también en Villa General Mitre. La tercer cancha en la que estuvieron quedaba en el barrio de Palermo. Era un terreno del Colegio Nacional Oeste (hoy Mariano Moreno), en la esquina de Avenida Alvear -hoy Av. del Libertador- y Tagle. Estuvieron allí hasta abril de 1906 (en ese predio se levantó, años después, un estadio del Club Atlético River Plate anterior al Estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti).
La cuarta cancha quedaba en Espinosa y Paysandú (en el barrio de La Paternal; allí estuvieron desde el 27 de mayo de 1906 hasta fines de ese año. Y recién a principios de 1907, se radicaron en Avellaneda, en un terreno ubicado en la calle Manuel Ocantos 540.

Racing ya estaba desde 1903, por eso es la cargada de los académicos que ellos son el verdadero club nacido y radicado en Avellaneda. Luego, Los Diablos se muadaron a la calle Cordero, hoy Bochini.



Primeros años
Los players de Independiete jugaron su primer partido el domingo 15 de enero de 1905 contra Atlanta en la cancha de este club, perdiendo 1 a 0 con gol de Cabred. El club gana su primer partido en toda su historia con un rotundo 11 a 0 contra el Albion, el 7 de mayo de 1905. El primer Clásico de Avellaneda de la historia lo ganó Independiente el 9 de junio de 1907 por 3 a 2, a pesar de que los hinchas de Racing predecían que iban a ganar por un abultado resultado, ya que Racing estaba mejor parado.

Además, otra característica del club que tuvo muchos años después, es que fue la primera institución deportiva en crear establecimientos extradeportivos. Cuenta con un jardín de infantes, una escuela primaria y una escuela secundaria.

Era profesional
Ya en la era profesional y en la Primera División de Argentina, el Rojo ganó los campeonatos de 1938, 1939, 1948, 1960, 1963, Nacional 1967. Pero su época de gloria fue en la década del ’70.



Años '70: "La Era Dorada"
Ahí, una vez más, Independiente comenzó una nueva década ganando un título: el Metropolitano de 1970. Los años '70 y '80 serían la Era Dorada para ese club, por haber logrado gran cantidad de títulos, que le valieron el mote de Rey de Copas en esa época. En la década del '70 cosechó 12: Metropolitanos 1970 y 1971, Nacionales 1977 y 1978, Copas Libertadores 1972, 1973, 1974 y 1975 (único tetracampeón consecutivo de América), aunque también debemos aclarar que estas últimas tres las ganó ingresando al torneo automáticamente en etapa de semifinal, lo que obviamente facilitó mucho mas la consagración de esos tres títulos. También ganaron la Copa Intercontinental 1973, y Copas Interamericanas 1973, 1974 y 1975 (único equipo en ganarla por lo menos dos veces consecutivas, y único tricampeón de la misma también).
Ese equipo se haría famoso y exitoso gracias a la dupla de ataque Ricardo Bochini-Daniel Bertoni. Y, especialmente, de sus paredes.

Su glorioso y respetado archirival
Con la obtención del Metropolitano 1971, Los Diablos superaron definitivamente en cantidad de títulos locales a Racing, que en esa época se lo podía considerar como el mejor club de Argentina. Y con la posterior obtención de la Copa Interamericana (1973), lo pasaron también en cantidad de títulos internacionales (Teniendo en cuenta solo el profesionalismo, ya que solo a nivel nacional ambos tienen 16 títulos; están empatados).

Y para hablar sobre la historia del historial entre ambos, recién en el Metropolitano de 1974 Independiente dio vuelta la estadística del historial del clásico, ganando por goleada 4 a 1, y ejerciendo su supremacía por sobre Racing hasta el día de hoy, sin interrupciones. –Después hablaremos de estos dos equipos y su rivalidad.

Siguiendo con la década, hay que decir que la obtención de la Copa Intercontinental le fue esquiva por esos años, ya que además de las dos oportunidades que tuvo para ganarla en los años '60, también las tuvo en los años 1972, 1973, 1974 y 1975. Pero en 1972 fue derrotado por el Ajax holandés, en 1974 fue derrotado por el Atlético de Madrid. Y en 1975 tuvo la mala suerte de que la final de la copa intercontinental no se disputó. No obstante, en 1973 pudo ganarla por primera vez en su historia.

Sin embargo, La final roja más recordada fue la del Campeonato Nacional de 1977. Jugando el primer partido de dicha final como local, y había empatado con Talleres de Córdoba 1 a 1. Como los goles del visitante se consideraban doble, "los tallarines" tenía muchas chances de ser campeones.



Así, vino el partido en Córdoba
En el partido jugado en Córdoba, el Rojo se puso en ventaja con gol de Outes pero los cordobeses dieron vuelta el marcador del partido con dos polémicos goles, el primero con un penal inexistente y el segundo con la mano. Por protestar el segundo, realizado a 15 minutos del final, el árbitro expulsó a Trossero, Galván y Larrosa. El Rojo quedó entonces con 8 jugadores. Sin embargo, una combinación entre Bochini y los recién ingresados Bertoni (la leyenda dice que éste entró a pedido del Bocha) y Biondi -faltando 3 minutos para el final- hizo que "El Bocha" marcara un gol que terminó en el empate 2 a 2; dándole a Independiente el título, ya que el resultado global fue de 5 a 4.

Años '80
Con un gran equipo, en 1983, Independiente se consagraría Campeón del Torneo Metropolitano. Y lo más recordado, es que el 22 de diciembre, Independiente =que estaba primero con diferencia de un punto con respecto a San Lorenzo de Almagro y Ferro Carril Oeste=, jugó el último partido del Campeonato Metropolitano contra Racing, que en ese año estaba condenado a la B, ya que había sido sentenciado a esta división 4 días antes.

Entonces, los Diablos ganaron ese partido por 2 a 0, y de esta manera se consagró campeón dándose el gusto de dar la vuelta olímpica frente a su eterno rival, ganándole, y despidiéndolo de la Primera División, a la cual volvería en 1985.

En 1984 obtuvo su séptima Copa Libertadores siendo hasta hoy el equipo de América con más trofeos del torneo. Luego, jugó contra Liverpool, en Japón, la Copa Intercontinental. Fue la última que disputó y la única en los años '80. El partido acabó con una victoria para el Rojo por 1 a 0 con un gol de Percudani, y así obtenía por segunda vez ese trofeo.

El último título oficial que obtuvo en esta década fue el de AFA 1988-89.

Años '90
Los 90' comenzaron con el retiro de Ricardo Bochini en 1991. Un hombre que perteneció al club en sus 19 años de fútbol profesional, desde 1972 hasta 1991, y obtuvo 8 títulos internacionales, y 4 campeonatos argentinos. Jugó un total de 638 partidos (cifra que sería record), sin contar los cotejos que disputó en torneos internacionales, y se retiró anotando 107 goles (contando los que anotó en partidos internacionales).

Luego, Independiente ganó el Clausura 1994, la Supercopa 1994 (derrotando en la final a Boca Juniors), la Recopa 1994 (derrotando a Vélez Sársfield) y la Supercopa 1995. Esta la obtuvo derrotando en la final al Flamengo de Brasil en el estadio Maracaná, siendo el Rojo el primer equipo no brasileño en dar la vuelta olímpica en dicho estadio. La figura que acompañó al club por aquella época era Albeiro el Palomo Usuriaga, delantero colombiano, además de Gustavo López, Sebastián Rambert y Daniel Garnero.



Siglo XXI
Después de 8 años sin ganar títulos importantes, y luego de terminar último en el Clausura 2002; el equipo de Avellaneda se coronó campeón del Torneo Apertura 2002. Este equipo, entrenado por Américo Gallego, tenía un plantel integrado entre otras figuras por Gabriel Milito, Federico Insúa, Daniel Montenegro, el Toti Ríos y Andrés Silvera. Ese campeonato es muy recordado por el buen juego del equipo, resultando la delantera más goleadora y la segunda defensa menos vencida.

Aunque este título quedo sembrado de un manto de duda, ya que Andrés Ducatenzeiler, presidente del club en ese momento, luego dio a entender que el club había “comprado" el campeonato, para no pelear el descenso.



La cantidad de Copas internacionales
Independiente es, junto al Real Madrid, el tercer club en el mundo por número de títulos internacionales conquistados, ya que tiene 15 copas en su poder, detrás de Boca Juniors y el Milan (con 18). No obstante, el Barsa –con la reciente Copa de Mundial de Clubes- se colocó a sólo una de ellos.

Además, el equipo avellanedense es el único que ha ganado 7 veces la Copa Libertadores de América, sin haber perdido una sola final de este trofeo. En lo que se refiere a esta competición internacional, fue el primer Campeón de América de Argentina, el primer equipo argentino en salir bicampeón consecutivo, y el único equipo en ganarla 4 veces seguidas (tetracampeón). Ganó también 3 Copas Interamericanas, 2 Supercopas, 1 Recopa y las recordadas 2 Copas Intercontinentales de 1973 y 1984.

Un récord negativo contra Racing
Lamentablemente para ellos, Independiente obstenta la mayor cantidad de años y partidos sin ganarle a un archirival o clásico rival. Ya que desde 1985 (cuando Racing volvió de la B) hasta 1994 (le ganó 2 a 0), el Rojo no pudo vencer a Racing en ningún partido de los torneos Nacionales. Es más, perdió también cuando se enfrentaron por la Supercopa de 1992, con la recordada mano del Turco García, por 2 a 1 en cancha de la Academia y empatando 0 a 0 en su estadio. También, un año después, se disputó la Copa Centenario de AFA, y el Rojo perdió contra Racing en los dos partidos de ida y vuelta, con un gol de media vuelta o chilena del Lagarto Fleitas.



Sede
Su sede social data de 1936, se encuentra obviamente en Avellaneda, en la Avenida Mitre al 300, y su actual estadio se construyó en 1928 y remodelado totalmente en 2008, llamado Libertadores de América.

Logros deportivos
"Los Diablos Rojos" ganaron 14 campeonatos locales en el profesionalismo, posicionándose tercero entre los clubes de Argentina. Además se consagró 2 veces campeón en el amateurismo.

Es uno de los tres equipos argentinos que siempre ha jugado en la Primera División de Argentina y jamás descendió (los otros son Boca Juniors y River Plate).

Final
Así, un hincha fervoroso (no me gusta mucho la palabra fanatismo) saluda a su clásico rival y le dice, no Feliz Cumpleaños ni nada de eso; sería muy mentiroso de mi parte y falso. Pero sí que la verdad es que le hace muy bien al fútbol local y que sin ellos, Avellaneda no sería lo mismo y que, guste o no, Racing no puede vivir sin Independiente ni viceversa. Por eso, salúd, gracias por dejarme ver jugadores como Bochini y Marangoni y que viva siempre el folclore de fútbol, pero sin violencia.

HASTA QUE CHOQUE CHINA CON AFRICA



Por el Gordo Apo

Los años 50 es una época donde la música, la historia, el arte y la moda fueron testigos de grandes cambios que iniciaban la fama de personalidades como Elvis Presley, Marilyn Monroe y los Beatles, entre otros.

Como si fuera poco, esos mismos años cincuenta fueron testigos de la llegada al mundo, en diferentes partes del mismo, de dos íconos de la mismísima historia de nuestra música: Federico Moura y Luca Prodan.
Federico Moura nacía un 23 de octubre de 1951, en Ciudad La Plata, siendo el cuarto de seis hermanos. La música fue su lugar, desde muy pequeño.

Menos de dos años después, en Mayo del 53, en Roma nacía Luca Prodan, hijo de una escocesa y un italiano y cuya niñez se basó en el puro impulso, en medio de una educación muy importante compartida con el príncipe Carlos, que lo llevaba a golpear a “dos compañeros por día”, tal como el mismo se encargó de decir muchos años después.



Así, la llegada al mundo de Federico Moura y Luca Prodan se produjo temporalmente tan cercana como serían sus influencias por estos pagos de allí en más.

Sus inicios fueron algo dispares. Moura comenzó su camino musical en la adolescencia con el grupo Dulcemembriyo, que se basó en Covers de bandas como The Who, Steppenwolf y Black Sabbath, entre otras.

Esa etapa fue solo el preámbulo de su verdadero destino, a los 29 años, al ocupar la voz líder del conjunto "Duro", que integraban sus hermanos Julio (guitarra) y Marcelo (teclados), además de Enrique Muguetti (bajo), Ricardo Serra (guitarra) y Mario Serra (batería) y que con idéntico repertorio, pero ya con el nombre definitivo de "Virus", tuvo su debut oficial el 11 de enero de 1981.



Luca, por su parte, en Londres formó su primera banda: The New Clear Heads, contemporánea de bandas punk y donde Prodan empezó a dar vida a canciones que, al igual que la banda de los Moura, se hicieron realidad en 1981, cuando Córdoba era el escondite de Luca en su intento de dejar atrás la pesadilla de la heroína heredada de su vida europea y cuando SUMO comenzaba con Sokol al bajo, Daffunchio a la guitarra y Stephanie Nuttal (una amiga inglesa de Luca) a la batería, quien se alejaría tiempo después, pasando Sokol a la batería, y sumando a Roberto Pettinatto en saxo, Diego Arnedo en bajo y Ricardo Mollo en guitarra.

Moura y Virus subieron a la fama a través de discos "Wadu Wadu" (1981), "Recrudece" (1982), "Agujero Interior" (1983), "Relax" (1984), "Locura" (1985), "Virus Vivo" (1986) y "Superficies de Placer" (1987), en una carrera ascendente, alcanzando más de 400 mil copias vendidas, sin incluir posteriores reediciones digitales. También tuvo una participación decisiva en la profesionalización del grupo Soda Stereo, al cual le produjo su disco debut en 1984.

Con letras sensuales y ritmos bailables, se destacan temas como "Wadu Wadu", "El 146", "El Probador", "Hay que salir del agujero interior", "Una luna de miel en la mano", "Imágenes paganas" y "Superficies de Placer", entre otras. Y en ese sentido, la imagen de Federico fue importantísima.



Luca y Sumo, por su lado, explotaron con laburos como Corpiños en la Madrugada (1983), Divididos por la Felicidad (1985), Fuckin' Versions (1985), Llegando los Monos (1986), After Chabón (1987) y además de otros discos editados después de la muerte de Luca como Fiebre (1989), Greatest Hits (1991), The Colection (1991), Corpiños en la Madrugada (1992) [reedición], Obras Cumbres (Sumo) (2000) y Ultra Rare Trax 1,2 y 3.

Sus caminos tenían similitudes y diferencias. Virus criticado por su carácter de rock bailable y tildado de elemental, frente a Sumo y su cancionero en ingles, en un principio, y castellanizado paulatinamente.
Sin embrago, muchas de las críticas a unos y a otros nacieron de los propios protagonistas de esta historia, mutuamente.

Luca opinaba, y no bien, de Virus. “No me dan nada”, llegó a decir.

Moura, no se quedaba atrás y llegó a decir que "Luca Prodan se tuvo que meter el inglés en el culo y hacer letras como -La Rubia Tarada- para shockear a señoras burguesas".



Toda una rivalidad, de dos tipos que supieron transformarse en íconos con famas repentinas y merecidas, y que continuó después de sus muertes.
Muertes que le llegaron como resultado de adicciones y descuidos que terminaron con sus vidas pese a su inmortalidad artística.

El 22 de diciembre de 1987 vio irse a Luca, por las hemorragias resultantes de la cirrosis producto de la ginebra que había reemplazado a la heroína. En una nota el propio Prodan vaticinó su muerte meses antes.
El 21 de diciembre del 88, Federico Moura era vencido por el no tan conocido HIV, luego de dos años de desgaste extremo.

Habían nacido casi con dos años de diferencia, y se fueron casi con un año de diferencia, como un guiño del destino, que les había otorgado popularidad recién entrado los 80 y los despedía llegando a los 90.



Indefinibles y dignos de recordar, Luca Prodan y Federico Moura dejaron un legado inmenso en las generaciones que los vieron, antes o después de morir.

Ambos, con sus similitudes y sus diferencias, fueron piezas claves de la música en tiempos en que la dictadura le devolvía el país a la democracia y recordarlos es simplemente entender el origen de todo lo que la música cambió con ellos como exponentes hasta hoy.