sábado, 16 de enero de 2010

BRILLA TU LUZ PARA MÍ



Por Facundo Bianco

Locura de la linda, la que contagia, la creativa, la de una vida vivida de cualquier manera, pero nunca con piloto automático.

Esa locura llevaba el Bocha en su alma y en su cabeza, tan cascoteada.

El Bocha no es otro que Alejandro Sokol.

¿Cómo catalogarlo para aquellos que no lo conocieron? De movida, nada de ex. El Bocha fue un Sumo, siguió siendo parte de Las Pelotas y terminó en Un Vuelto hasta el día en que el corazón le dijo basta.

¿Merece ser encasillado? ¿Puede ser encasillado?

Hace un año que se apagó su voz, pero no su luz. Hoy descansa con su viola al hombro en el más oscuro infierno, ese que le guardó un lugar desde que dejó de ser Ale, y se convirtió para siempre en Bocha.

Ahí nomás, abrazado a Luca, el Bocha ilumina un mundo del rock que acusó el golpe de su partida, y sigue de luto mientras se pregunta si vale la pena perder tantos hijos pródigos en el campo de batalla. O, si es ésta la batalla...

Entre tantas lucecitas de colores, pibitas artificiales y bombardeos de fm’s, se extraña a uno de los exponentes más genuinos de nuestra música rock.

Eso hacía el Bocha, música genuina.

Y cómo se extraña...

1 comentario:

  1. donde mierda estaras?

    MUERA LA MUERTE!

    "y si volvés a despertar vas a tener el sol de nuevo"

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