sábado, 30 de enero de 2010

DISCOS DEL CARAJO VII: LA BIBLIA


 Por Facundo Bianco

Los discos conceptuales trascienden. Generalmente sucede.

Se los llama conceptuales, porque hay un patrón que aglutina a todos los temas bajo un mismo techo. En estos casos, el concepto está por encima de cualquier elemento individual del disco, apareciendo a cada momento, recordándonos de qué se trata la historia.

Y si de discos conceptuales hablamos, hay uno que está definitivamente por encima de todos, en Argentina, y que fue piedra fundacional a nivel mundial. Créanme, no exagero cuando digo que La Biblia, de Vox Dei, ha sido una de las primeras apariciones de álbumes de rock bajo esta metodología de trabajo.

Más allá de la inconfundible voz de Ricardo Soulé, de su guitarra celestial, o del bajo pesado de Willy Quiroga, La Biblia se destaca por la brillante adaptación que logró que pasajes de la sagrada escritura se vuelvan rocanroles de pura cepa.

Esta noche vamos a meternos, entonces, en una historia de fe y rocanrol. La Biblia, por Vox Dei.


Surgida de las calles de Quilmes, Vox Dei comenzó a tocar en 1967 bajo el nombre de Mach 4. Cantaban en Ingles, Soulé tocaba el bajo y Quiroga la guitarra. En fin... para 1969 ya eran Vox Dei, después de que el desaparecido sello discográfico Mandioca les exigiera un nombre en castellano para editar un disco.

Tras editar su primer álbum, Caliente, conocido finalmente como Cuero Caliente, agregada la palabra cuero en su reedición, le llegó el turno a La Biblia.

Cuentan que la idea surgió durante el otoño del ’70, a partir de la mente creativa de Soulé, incentivada quizás por el ambiente estimulante e intelectual que se vivía en la librería donde solía pasar sus días, cuando no en Mandioca.

Luego, la idea fue trabajada por el grupo y grabada a lo largo de ese año en los estudios T.N.T. de la calle Moreno, en la Ciudad de Buenos Aires. Ya era 1971, y se iba terminando enero cuando Soulé, Quiroga, Basoalto y Godoy terminaron de grabar un álbum que tendría una repercusión que ni siquiera sospechaban.

Godoy, segundo guitarrista, se fue antes de terminar la grabación, alegando diferencias artísticas con el resto de la banda. Lo reemplazó Nacho Smilari.

El disco, que comenzó a venderse en la segunda semana de marzo, fue presentado con cuatro shows en el teatro Alvear, y una gira por el interior del país, con gran repercusión.

Varios son los motivos que hacen inmenso a este proyecto. Su realización, por caso, resulta asombrosa para el contexto: Comenzaban los brutales ’70, y el rock de acá daba sus primeros pasos y era, todavía, un movimiento de futuro incierto, sin mucho acceso a los medios masivos de comunicación. Sumen al paisaje general, una dictadura que no era muy partidaria de las obras de arte provocativas, y la siempre pesada influencia de la Iglesia Católica en nuestro país.

Tan es así, que las autoridades eclesiásticas lograron que el sello Mandioca se comprometiera a entregar las letras de los temas antes de su publicación. A cargo de tal tarea de (des) inteligencia estuvo el Moseñor Emilio Teodoro Gracelli, involucrado luego en algunas cuestiones que tuvieron poco de derecho y mucho menos de humano. Gracelli era secretario del Arzobispo de Buenos Aires, el Cardenal Antonio Caggiano, quien autorizó el trabajo con una particular conclusión: le dijo a los músicos “A mi me hubiera costado tres horas explicar qué es Dios, y ustedes lo consiguieron en un verso”.


Palabras más, palabras menos, se refería a la letra del tema Génesis, que dice así:

Cuando todo era nada,
era nada el Principio.
Él era el Principio
y de la noche hizo luz.
Y fue el cielo
y esto que está aquí.

Soulé se refirió así a la obra:

“Al principio pensé que debía encarar los textos de la Biblia en forma dogmática. Sin poner nada de mí. Pero eso era imposible... La obra está enfocada desde el punto de vista humano, no desde un ángulo ortodoxamente religioso... A Jesucristo lo hago hablar como el hijo del hombre, porque me da bronca que a Jesús lo hayan encarado como algo sobrenatural. Simplemente era magnífico como hombre. Siempre tuve sobre él una misma idea. Y lo trasladé a los textos de nuestra obra: me lo imagino como un muchacho con ideas radicales, revolucionarias. Pero también con debilidades”.


En medio de la grabación del álbum, Mandioca quebró, y las cintas finalmente quedaron en poder de la grabadora Disc Jockey, donde ensayaba la banda. Fue justamente Disc Jockey la que mandó a imprimir los discos antes de que se terminara la grabación, cometiendo dos graves errores: dejar inconclusa Apocalipsis, e imprimir la tapa erróneamente confundiendo Libros sapienciales con Profecías, errores que finalmente fueron corregidos en la grabación en vivo en el Opera de 1986.

El disco, finalmente, contó con 8 temas de cuidada producción y una lírica increíble. Abre GÉNESIS, uno de los puntos más altos del disco, un clásico de nuestro rock, ganando intensidad con el correr de los minutos y cerrando con un solo de Soulé que pone la piel de gallina.

Sigue MOISÉS, un tema hermoso, con arreglos muy cuidados y una gran descripción sobre la llegada del niño.

Sigue LAS GUERRAS, con un riff con aires de Zeppelín y un canto casi como grito a coro entre Soulé y Quiroga.

“De sol a sol” comienza PROFECÍAS, cuarto tema del disco, otro himno increíble donde los violines incluidos por Soulé tienen un protagonismo importante, igual que las baterías de Basoalto.

Sigue LIBROS SAPIENCIALES, donde Soulé demuestra todas las cualidades de su voz.


CRISTO Y NACIMIENTO es puro violin, un instrumental que parece llevarte al cielo, parece la música de una película.

Sigue CRISTO, MUERTE Y RESURRECCIÓN, a pura armónica y guitarra acústica, con climas variados a lo largo de diez minutos.

El disco cierra, como no podía ser de otra manera, con APOCALIPSIS, un instrumental de casi cinco minutos, denso y firme.

En el interior del LP figura un texto escrito por Soulé, no incluido en ninguna de las canciones, que refleja su sentir al momento de componer e interpretar su propia versión de La Biblia:

Siento que crezco
y que subo
y que me veo por dentro
y me toco y me reconozco
y que a mi lado estoy yo
que me hablo y me entiendo
y que ahora soy sueño
y me acerco y no muero.


La Biblia fue, es y será parte de todas las listas que se han hecho sobre los mejores discos del rock argentino. En el ranking de la revista Rolling Stone, por ejemplo, figura en el puesto N•14.

Esta brutal obra, ha sido interpretada en numerosas ocasiones por otros artistas, como la versión del Ensamble Musical de Buenos Aires. Se trató de grandes músicos argentinos, agrupados en La Pesada y dirigidos por Billy Bond. Alejandro Medina, Raúl Porchetto, Charly García, David León y Miguel Cantilo eran parte de la lista.

Willy Quiroga no quedó muy contento con esa versión: “Quisieron mejorar la sonrisa de La Gioconda y le pintaron unos bigotes tipo D’Artagnan”.

Luego, Vox Dei volvería a editar La Biblia en un disco en vivo en 1985, y otra vez en 1997, junto a Andrés Calamaro, Fito Páez y Alejandro Lerner.

En 2005 apareció un disco doble de colección, cuya primera parte contenía la grabación original, y la segunda algunas perlitas rescatadas de la grabación, como versiones que fueron descartadas en su momento.


A 40 años de su gestación, La Biblia de Vox Dei mantiene una vigencia que no sorprende a nadie. Esta obra de Soulé, Quiroga y compañía, ocupa un lugar en el podio de las más maravillosas expresiones de nuestra cultura popular, para siempre.

Disfruten del comienzo de todo, la Génesis, contada de la mejor manera: a la manera del rock.

LISTA DE TEMAS
1. Génesis
2. Moisés
3. Las guerras
4. Profecías
5. Libros sapienciales
6. Cristo (nacimiento)
7. Cristo (muerte y resurrección)
8. Apocalipsis

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