jueves, 25 de febrero de 2010

DISCOS DEL CARAJO VIII: BACK IN BLACK


 Por Facundo Bianco

No siento apego por los balances, ni demasiado cariño por las cuentas de fin de año. Pero si algo dejó el 2009 en mi lista de arrepentimientos, es no haber visto en vivo a una de las más grandes bandas de rock de todos los tiempos. Acá, en mi país, a 60 cuadras de casa.

Imperdonable para un fanático del género, y de las puestas en escena como yo.

¿Volverán? No sé. Ojalá. Necesito redimirme.

Uno de esos canales de música que encontramos por el 68 o 69 del cable, ubicó a estos australianos entre las 50 bandas que tenes que ver, sí o sí, antes de morirte.

¿Queda claro, entonces, el por qué de mi catarsis?

No sé si esto acrecentará mi malestar, o si me servirá de purgatorio, pero vamos a rockear. Vamos a presentar, en otro especial de “Discos del Carajo” en Esquivando el Éxito, a AC/DC, haciendo Back in Black.


Se trata del séptimo disco de estos monstruos, cuyos fundadores, para comenzar a aclarar algunas cuestiones, no son australianos.

Hagamos un poco de historia: Los hermanos Young, Angus y Malcolm, nacieron en Escocia, pero pronto se trasladaron al país de los canguros, junto a su familia. Años después, más precisamente en 1973, en Sydney, formaron una banda que aún hoy permanece en lo más alto de la consideración internacional.

El nombre AC/DC proviene de la máquina de coser de Anne, la hermana de Angus y Malcolm. ¿Qué? ¿Cómo? Sí, así como suena. Los hermanos Young vieron la leyenda AC/DC, abreviación en inglés de “corriente alterna / corriente continua”, en el aparato, y creyeron que esas cuatro letras simbolizaban perfectamente la potencia de su grupo.


Sus primeras presentaciones llamaban la atención, no sólo por su potente rock y el histrionismo de todos los integrantes de la banda. Angus, eximio guitarrista y alma máter de todo este asunto, había adoptado ya su original uniforme escolar. Antes, se había probado varios trajes, como Spiderman, El Zorro y Superman, pero las bermudas y la pequeña corbata quedaron inmortalizadas, para siempre.

Para 1976 dejaron una isla y viajaron a otra, a Gran Bretaña, para hacerle frente a una era de punk rock inglés que no dejeba demasiado lugar a otros estilos. A pesar de ello, la banda de los hermanos Young, ya con Bon Scott en la voz, fue bien recibida por el público inglés. El éxito no tardó en llegar, y enseguida comenzaron a vender placas y a sonar en todas las radios.

Pero no todo sería alegría en la vida de AC/DC. El 19 de febrero de 1980, Bon Scott falleció por intoxicación etílica en el asiento trasero del coche de un amigo, y la tragedia golpeó a esta banda en ascenso. Brian Jonson, del grupo Geordie, ocupó su lugar, que aún hoy ostenta.

Después vinieron los éxitos, los grandes álbumes, el desembarco en Estados Unidos y, por fin, la grabación de uno de los discos más vendidos de la historia. Back in Black. El mejor legado, rocanrol en estado puro.


El disco, cuya traducción al castellano sería “De nuevo en luto”, fue grabado en 1980, con la particularidad de ser el primer registro donde Brian Jonson se hace cargo de las voces.

El álbum comienza con el misterioso sonido de unas fúnebres campanas, para dar paso a “Hells bells”, clásico si los hay. Promediando el tema, Angus Young interpreta uno de los solos de guitarra más emblemáticos de AC/DC.

Ahí nomás aparece “Shoot to thrill”, tema que cuenta las tormentosas historias de las mujeres y el valium. Otro impecable solo del loquito de bermudas, rocanrol del clásico.

El tema número tres es pura potencia. “What do you do for money honey” relata las aventuras de una mujer entrada en años, exprimiendo la billetera de los hombres que conquista.


“Givin’ the Dog a Bone”, otro tema con una mujer como protagonista, pero esta vez la escena la encuentra en pleno sexo oral con un tipo cualquiera, en una ciudad cualquiera.

El quinto tema detiene la marcha y transforma el clima, llevando la banda a un nivel más melódico, con la voz de Johnson haciendo maravillas, y un elaborado trabajo de guitarras. “Let me put my love into you”, para los jóvenes eternos.

El punto más alto del disco, el destacado, el clímax, se lo lleva seguramente este tema, el sexto, “Back in black”. Un clásico en todo aspecto, desde su letra, hasta su riff que forma parte de la historia grande del género. Esta canción infernal es constantemente elegida en todos los rankings de mejores canciones del rock.


Otro clásico se hace lugar y suena “You shook me all night long”, un tema potente y una historia simple: una noche con una mujer hermosa.

Sigue “Have a drink on me”, un rock hecho y derecho, que no casualmente cuenta de borracheros y alcohol en exceso.

Turno del tema número nueve, “Shake a leg”, que comienza con la voz del espectacular Johnson en primer plano, para dar paso a uno de esos solos por los que vale la pena escucha detenidamente a Angus Young.

Concreto, un mazazo a la cabeza, el disco termina con “Rock and roll ain’t noise pollution”, último tema de la placa, y cosa seria. Un temazo desde todo punto de vista, un clásico, un rock incansable. Angus, Jonson y compañía dan por tierra con eso de que el rocanrol es una forma de contaminación acústica. Arranca casi recitada, pero finalmente explota y es puro rock.


La portada, fondo negro con el logo de la banda, fue un claro homenaje al por aquellos tiempos recientemente fallecido Bon Scott.

Para darse una magnitud de lo que significa este disco para la historia del rock, basta con repasar algunas cifras: Se calcula que el disco grabado a través del sello Atlantic Records vendió más de 49 millones de copias alrededor del mundo, convirtiéndolo en el segundo álbum más vendido de la historia detrás de Thriller, de Michael Jackson.

49 millones de discos. No alcanzarían los habitantes de nuestro país para llegar a esa cifra. ¿Se entiende?


Che, ¿volverán? No sé, Brian Jonson, con ya 63 castigados años, anunció su retiro al frente de la banda.

Pero... quizás, en una de esas, quién te dice...



Lista de canciones
1. Hells Bells
2. Shoot to Thrill
3. What Do You Do for Money Honey
4. Given the Dog a Bone
5. Let Me Put my Love into You
6. Back in Black
7. You Shook Me All Night Long
8. Have a drink on me
9. Shake a Leg
10. Rock 'n' Roll Ain't Noise Pollution

Todas las canciones están compuestas por Angus Young, Malcolm Young y Brian Johnson.

Músicos
• Brian Johnson - Voz
• Angus Young - Guitarra solista
• Malcolm Young - Guitarra Rítmica
• Cliff Williams - Bajo
• Phil Rudd - Batería

Producción
• Robert John "Mutt" Lange - Productor
• Benji Armbrister - Asistente Ingeniero
• Bob Defrin - Dirección Artística
• Robert Ellis - Fotografía
• Ted Jensen - Remasterizador
• Tony Platt- Ingeniero
• Brad Samuelsohn - Mezclador
• Jack Newber - Asistente Ing 

miércoles, 24 de febrero de 2010

EL ODIO


Por Eduardo Aliverti

Sí, el tema de estas líneas es el odio. Planteado así, de manera tan seca y contundente, quizás y ante todo deba reconocerse que es más propio de cientistas sociales que de un simple periodista u opinólogo. Pero, precisamente porque uno es esto último, registra que su razonamiento respecto del clima político y social de la Argentina desemboca en algo que ya excede a la mera observación periodística.

Hay –es probable– una única cosa con la que muy difícilmente no nos pongamos todos de acuerdo, si se parte de una básica honestidad intelectual. Con cuantos méritos y deficiencias quieran reconocérsele e imputarle, desde 2003 el kirchnerismo reintrodujo el valor de la política, como ámbito en el que decidir la economía y como herramienta para poner en discusión los dogmas impuestos por el neoliberalismo. Ambos dispositivos habían desaparecido casi desde el mismo comienzo del menemismo, continuaron evaporados durante la gestión de la Alianza y, obviamente, el interregno del Padrino no estaba en actitud ni aptitud para alterarlos. Fueron trece años o más (si se toman los últimos del gobierno de Alfonsín, cuando quedó al arbitrio de las “fuerzas del mercado”) de un vaciamiento político portentoso. El país fue rematado bajo las leyes del Consenso de Washington y la rata, con una audacia que es menester admitirle, se limitó a aplicar el ordenamiento que, por cierto, estaba en línea con la corriente mundial. También de la mano con algunos aires de cambio en ese estándar, y así se concediera que no quedaba otra chance tras la devastación, la etapa arrancada hace siete años volvió a familiarizarnos con algunos de los significados que se creían prehistóricos: intervención del Estado en la economía a efectos de ciertas reparaciones sociales; apuesta al mercado interno como motor o batería de los negocios; reactivación industrial; firmeza en las relaciones con varios de los núcleos duros del establishment. Y a esa suma hay que agregar algo a lo cual, como adelanto de alguna hipótesis, parecería que debe dársele una relevancia enorme. Son las acciones y gestos en el escenario definido como estrictamente político, desde un lugar de recategorización simbólica: impulso de los juicios a los genocidas; transformación de la Corte Suprema; enfriamiento subrayado con la cúpula de la Iglesia Católica; Madres y Abuelas resaltadas como orgullo nacional y entrando a la Casa Rosada antes que los CEO de las multinacionales; militancia de los ’70 en posiciones de poder. En definitiva, y –para ampliar– aun cuando se otorgara que este bagaje provino de circunstancias de época, sobreactuaciones, conciencia culposa o cuanto quisiera argüirse para restarles cualidades a sus ejecutores, nadie, con sinceridad, puede refutar que se trató de un “reingreso” de la política. Las grandes patronales de la economía ya no eran lo único habilitado para decir y mandar. Hasta acá llegamos. Adelante de esta coincidencia que a derecha e izquierda podría presumirse generalizada, no hay ninguna otra. Se pudre todo. Pero se pudre de dos formas diferentes. Una que podría considerarse “natural”. Y otra que es el motivo de nuestros desvelos. O bien, de una ratificación que no quisiéramos encontrar.

La primera nace en el entendimiento de la política como un espacio de disputa de intereses y necesidades de clase y sector. Por lo tanto, es un terreno de conflicto permanente, que ondula entre la crispación y la tranquilidad relativa según sean el volumen y la calidad de los actores que forcejean. Este Gobierno, está claro, afectó algunos intereses muy importantes. Seguramente menos que los aspirables desde una perspectiva de izquierda clásica, pero eso no invalida lo anterior. Tres de esos enfrentamientos en particular, debido al tamaño de los bandos conmovidos, representan un quiebre fatal en el modo con que la clase dominante visualiza al oficialismo. Las retenciones agropecuarias, la reestatización del sistema jubilatorio y la ley de medios audiovisuales. Ese combo aunó la furia. Una mano en el bolsillo del “campo”; otra en uno de los negociados públicos más espeluznantes que sobrevivían de los ’90, y otra en el del grupo comunicacional más grande del país, con el bonus track de haberle quitado la televisación del fútbol. De vuelta: no vienen al caso las motivaciones que el kirchnerismo tenga o haya tenido y no por no ser apasionante y hasta necesario discutirlas, sino porque no son aquí el objeto de estudio. Es irrebatible que ese trío de medidas –y algunas acompañantes– desató sobre el Gobierno el ataque más fanático de que se tenga memoria. Hay que retroceder hasta el segundo mandato de Perón, o al de Illia, para encontrar –tal vez– algo semejante. Potenciados por el papel aplastante que adquirieron, los medios de comunicación son un vehículo primordial de esa ira. El firmante confiesa que sólo la obligación profesional lo mueve a continuar prestando atención puntillosa a la mayoría de los diarios, programas radiofónicos, noticieros televisivos. No es ya una cuestión de intolerancia ideológica sino de repugnancia, literalmente, por la impudicia con que se tergiversa la información, con que se inventa, con que se apela a cualquier recurso, con que se bastardea a la actividad periodística hasta el punto de sentir vergüenza ajena. Todo abonado, claro está, por el hecho de que uno pertenece a este ambiente hace ya muchos años, y entonces conoce los bueyes y no puede creer, no quiere creer, que caigan tan bajo colegas que hasta ayer nomás abrevaban en el ideario de la rigurosidad profesional. Ni siquiera hablamos de que eran progresistas. La semana pasada se pudo leer que los K son susceptibles de ser comparados con Galtieri. Se pudo escuchar que hay olor a 2001. Hay un límite, carajo, para seguir afirmando lo que el interés del medio requiere. Gente de renombre, además, que no se va a quedar sin trabajo. Gente –no toda, desde ya– de la que uno sabe que no piensa políticamente lo que está diciendo, a menos que haya mentido toda su vida.

Sin embargo, más allá de estas disquisiciones, todavía estamos en el campo de batalla “natural” de la lucha política; es decir, aquel en el que la profundidad o percepción de unas medidas gubernamentales, y del tono oficialista en general, dividieron las aguas con virulencia. Son colisiones con saña entre factores de poder, los grandes medios forman parte implícita de la oposición (como alternativamente ocurre en casi todo el mundo) y no habría de qué asombrarse ni temer. Pero las cosas se complican cuando nos salimos de la esfera de esos tanques chocadores, y pasamos a lo que el convencionalismo denomina “la gente” común. Y específicamente la clase media, no sólo de Buenos Aires, cuyas vastas porciones –junto con muchas populares del conurbano bonaerense– fueron las que el 28-J produjeron la derrota electoral del kirchnerismo. ¿Hay sincronía entre la situación económica de los sectores medios y su bronca ya pareciera que crónica? Por fuera de la escalada inflacionaria de las últimas semanas, tanto en el repaso del total de la gestión como de la coyuntura, los números dan a favor. En cotejo con lo que ocurría en 2003, cuando calculado en ingresos de bolsillo pasó a ser pobre el 50 por ciento del país, o con las marquesinas de esta temporada veraniega, en la que se batieron todos los records de movimiento turístico y consumo, suena inconcebible que el grueso de la clase media pueda decir que está peor o que le va decididamente mal. Pero eso sería lo que en buena medida expresaron las urnas, y lo que en forma monotemática señalan los medios.

Veamos las graduaciones con que se manifiesta ese disconformismo. Porque podría conferirse la licencia de que, justamente por ir mejor las cosas en lo económico, la “gente” se permite atender otros aspectos en los que el oficialismo queda muy mal parado, o apto para las acusaciones. Ya se sabe: autoritarismo, sospechas de corrupción, desprecio por el consenso, ausencia de vocación federalista, capitalismo de amigotes y tanto más por el estilo. Nada distinto, sin ir más lejos, a lo que recién sobre su final se le endilgó a Menem y su harén de mafiosos. ¿Qué habrá sucedido para que, de aquel tiempo a hoy, y a escalas tan similares de bonanza económica real o presunta, éstos sean el Gobierno montonero, la puta guerrillera, la grasa que se enchastra de maquillaje, los blogs rebosantes de felicidad por la carótida de Kirchner, los ladrones de Santa Cruz, la degenerada que usa carteras de 5 mil dólares, la instalación mediática de que no llegan al 2011, el olor al 2001, el uso del avión presidencial para viajes particulares? ¿Cómo es que la avispa de uno sirvió para que se cagaran todos de la risa y las cirugías de la otra son el símbolo de a qué se dedica esta yegua mientras el campo se nos muere? ¿Cómo es que cuando perpetraron el desfalco de la jubilación privada nos habíamos alineado con la modernidad, y cuando se volvió al Estado es para que estos chorros sigan comprándose El Calafate? Pero sobre todo, ¿cómo es que todo eso lo dice tanta gente a la que en plata le va mejor?

Uno sospecharía principalmente de los medios. De sus maniobras. De que es un escenario que montan. Pues no. Por mucho que haya de eso, de lo que en verdad sospecha es de que el odio generado en las clases altas, por la afectación de algunos de sus símbolos intocables, ha reinstalado entre la media el temor de que todo se vaya al diablo y pueda perder algunas de las parcelas pequebú que se le terminaron yendo irremediablemente ahí, al diablo, cada vez que gobernaron los tipos a los que les hace el coro.

Debería ser increíble, pero más de 50 años después parece que volvió el “Viva el Cáncer” con que los antepasados de estos miserables festejaron la muerte de Eva.

LA MANO DE DIOS

TENES QUE SALTAR

lunes, 22 de febrero de 2010

SUEÑOS COMPARTIDOS

Gustavo Napoli, el Chizzo de La Renga. 

MAESTRO


 No fue el día del maestro, no.

Pero en medio de discusiones bastante más amplias que las del salario, un docente de vocación autodefinido como "trabajador de la educación" vino a charlar con nosotros sobre todo.

La escuela, la profesión, la militancia, el sistema, la cultura, la contra cultura, revelaciones y revoluciones, las penas, las alegrías, los pizarrones, los sueldos y los sueños, los compañeros y las compañeras, los hijos de puta y los decentes docentes.

Gracias Santi por la visita. Te esperamos pronto.





martes, 16 de febrero de 2010

TORO, PAMPA Y MADRES

Como cada comienzo de semana, continúa el especial y nuestro constante recuerdo de las madres de todos.

Iorio homenajando a las Madres de Plaza de Mayo. Que cosa rara...

POLOS


Por Juan Apo

Si uno busca la palabra oposición en el diccionario, encuentra, en mayor o menor medida, el concepto que viene del latín oppositio y que emerge como la acción o efecto de oponerse. Posición de una cosa enfrente de otra. Contraste entre dos cosas contrarias.

Oposición, como comúnmente se conoce, puede traducirse en innumerables formas de presentación, aunque quizás la oposición política es la primera que se nos viene a la cabeza.

Pero ¿qué se entiende por oposición política? Volviendo al diccionario, podría decirse que es el conjunto de organizaciones, grupos, fracciones o partidos políticos y personas en lo individual, que disienten y que critican los actos de la fuerza política dominante, generalmente constituida en Gobierno, que se oponen a su postura política y a las organizaciones de cualquier tipo y personas que la apoyan.

Propio de la democracia pluralista, es sano y necesario la presencia de una oposición que revise, discuta y hasta audite a quienes ostentan el poder, por vías democráticas como consecuencia de una política nacional basada en la opinión de todos y conforme a la formación de un país con ideas libres y dignas de discusión respetuosa, civilizada y democrática.

Hablar de personajes opositores es definir la oposición de hoy. Desde el Boom Francisco, empresario ultra acusado y amigote de un riojano que no dejó buenos recuerdos por estas pampas, pasando por nuestro Jefe de Gobierno, empeñado en despolvar represores, hasta la líder de la Coalición Cívica, ultraderechista devenida en zurda, y el no-sé-hasta-cuándo vicepresidente, que de un día para el otro pasó a ser el primero opositor del partido que lo hizo acreedor del sueldo que aún hoy, entre certezas de futuras candidaturas, percibe.

Vayamos por partes.


Eduardo Duhalde
El año 1983 lo encontró electo Intendente de Lomas de Zamora hasta 1987, año en que fue elegido como Diputado Nacional, para luego en el 89 participar de las elecciones presidenciales acompañando a Carlos Menem, de quien recibió efusivos elogios. Dicha fórmula se impuso a la de Angeloz en aquella votación.

Dos años después renunció a la vicepresidencia, y se postuló como candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, elecciones que ganó y que le permitió ser líder de la región más importante del país desde 1991. No todo fue triunfos para el cabezón hincha de Banfield, ya que el 1999 fue derrotado por Fernando de la Rúa y su Alianza, en las elecciones presidenciales, tras obtener el 39 por ciento de los sufragios, frente al 48.5 de su opositor.

En octubre de 2001, fue elegido Senador Nacional por amplio margen. Sin embargo, accedió a la presidencia en el caos subsiguiente a la renuncia de De la Rúa, provocada por la crisis económica, social y política que tuvo su clímax con la instauración del corralito de Domingo Cavallo, el estado de sitio y los asesinatos a lo largo y ancho del país.


En su gobierno, mas allá de la crisis generalizada, la mancha mas grande ocurrió el 26 de junio de 2002, en las inmediaciones de la estación ferroviaria de la ciudad de Avellaneda, donde se ordenó la represión de una manifestación de grupos piqueteros. Esa tarde fueron asesinados, por efectivos de la Policía Bonaerense, los jóvenes Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, militantes del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Guernica y el MTD Lanús, respectivamente, nucleados en la Coordinadora de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón.

Además se registraron 33 heridos por balas de plomo entre los manifestantes. Ante el impacto generado, Duhalde anticipó seis meses el llamado a elecciones presidenciales, y anunció que no iba a volver a presentarse como candidato.





Mauricio Macri
Heredero de los negocios de su padre, Franco, participó como empresario en el sector automovilístico (Sevel), la construcción (Sideco), la basura (Manliba), el correo (Correo Argentino, Pago Fácil), la comunicación (Movicom), la minería, etc., ocupando posiciones directivas en diversas empresas del grupo.

También se desempeñó entre 1995 y 2007 como presidente del Club Atlético Boca Juniors.

En 2003 fundó el partido Compromiso para el Cambio (integrante de la alianza Propuesta Republicana), que preside desde entonces. Se desempeñó como diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires entre 2005-2007, interrumpiendo su mandato para dedicarse a la campaña electoral para Jefe de Gobierno porteño, que finalmente ganó.

Amparado en su gestión al frente de Boca, e intentando un lavado de cara a la derecha, presentándola como democrática y eficiente, Macri asumió las riendas de la Ciudad. Pero allí comenzaría un gobierno que desempolvaría personajes nefastos de nuestra historia reciente. El 3 de julio de 2009, el hijo de Franco designó como primer jefe de la Policía de la Ciudad a Jorge “Fino” Palacios, un ex comisario de la Policía Federal Argentina, que fue dado de baja en 2004 por las grabaciones que se descubrieron en las que mantenía conversaciones telefónicas con uno de los imputados en el secuestro de Axel Blumberg, sin conocimiento de sus superiores.

Hoy, “el Fino” descansa en las sombras, procesado en la causa AMIA y con prisión preventiva por las famosas escuchas ilegales.

No obstante, Macri defendió a su elegido con inexplicable fervor. 


Además, se cruzó con la cultura tilinga que abunda en nuestro país con momentos inimaginables, pero reales.



Luego surgió la causa de las escuchas, todo un rasgo de la gestión Macri.

La investigación reveló que el espionaje abarcaba a líderes opositores e incluso dirigentes del propio partido de Macri, así como empresarios, sindicalistas y familiares del propio Jefe de Gobierno, ya que los espías habían intervenido ilegalmente el teléfono de su cuñado, un parapsicólogo que había sido amenazado por el padre de Macri.

En diciembre de 2009 fueron detenidos por este caso el Fino Palacios, Osvaldo Chamorro y Ciro James, a la vez que debió renunciar el Ministro de Educación Mariano Narodowski, asumiendo dicho cargo el escritor Abel Posse, quien tmb renunció dejando su cargo a esteban Bulrich, tras expresiones tan fachistas como “los docentes negocian con un revolver en la cabeza de los chicos”, “el rock estupidiza a los jóvenes”, “el gobierno nacional es trotsko-leninista” y una férrea defensa a los crímenes de Estado cometidos por la última dictadura.



Francisco de Narváez
Sus inicios, aunque muchos no lo recuerden, lo encontraron acompañando a Carlos Menem en las elecciones presidenciales de 2003, etapa en que también fundó el Grupo Unidos del Sud, una fundación dedicada al estudio e implementación de reformas sobre políticas públicas en los tres niveles de Gobierno (nacional, provincial y municipal).


Paralelamente con su actividad política, siguió invirtiendo su dinero en empresas financieras, controlando además La Rural S.A, y adquiriendo medios como América TV, el diario Ámbito Financiero, y El Cronista.

En las elecciones legislativas de 2005 salió electo diputado Nacional por la provincia de Buenos Aires con el Partido Justicialista (PJ). De esta manera, se convirtió en el primer extranjero en llegar a la Cámara.

En 2007 fue candidato por el PRO, el partido de Mauricio Macri, a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, acompañado por otro Macri, Jorge, como candidato a vicegobernador. Salió tercero, con el 14,9 por ciento de los votos, detrás de las fórmulas Daniel Scioli y de Margarita Stolbizer.

Para las elecciones legislativas de 2009 acordó una alianza con Mauricio Macri y Felipe Solá, que ganó superando en la provincia al Frente para la Victoria de Néstor Kirchner, e incorporando trece nuevas bancas al Congreso Nacional.

Lejos de mostrar altura, se despacho con reiterados exabruptos para festejar su victoria.


Hablar de la postura de Francisco De Narváez frente a la ley de radio difusión, es una obviedad, debido a sus intereses tanto empresariales como políticos. Sin embargo, y con notable y sugestiva contradicción, creyó necesario que los políticos en actividad no dominen medios, pero se opuso a la ley en cuanto vio que se convertía en una realidad.




Elisa Carrió
Sus primeras apariciones surgen de la época en que fue electa diputada por la UCR, en las elecciones de 1995, para luego hacer campaña por la candidatura presidencial de la Alianza.

Luego, creó el movimiento Afirmación por una República Igualitaria (ARI) ya alejada de la Unión Cívica Radical en el 2000.

Coalición Civica nació de lo que la propia Lilita indicó como el diálogo institucional entre la Confederación Coalición Cívica y la Unión Cívica Radical, donde participaron Margarita Stolbizer, Gerardo Conte Grand, Patricia Bullrich, Adrián Pérez, Elsa Quiroz, Horacio Alcuaz, Francisco Ferro, María Eugenia Estenssoro, Enrique Olivera, Ernesto Sanz, Oscar Aguad, Hipólito Solari Yrigoyen, Mario Negri y Daniel Salvador, entre otros.

El 28 de junio de 2009 se llevaron a cavo las elecciones legislativas, donde su movimiento logró un gran resultado en Capital Federal, pero no así en la provincia, su distrito mayoritario.

Sus formas al definir al oficialismo son, cuanto menos, fatalistas.


Una de las manchas en su camino político surgió de su opinión sobre la Ley de Requerimiento Obligatorio de ADN, propuesta por las Abuelas de Plaza de Mayo y enviada al Congreso Nacional por iniciativa del Poder Ejecutivo Nacional. Esta ley contempla que la "Justicia podría permitir y ordenar la recolección de elementos o pertenencias de cualquier joven que se sospeche que es hijo de desaparecidos para analizarlos y constatar su ADN, aunque la víctima no haya prestado su conformidad".

Carrió, en contra, declaró: "Es terrible que se vote la ley para la extracción compulsiva de ADN en la búsqueda de identidad. Esa ley no está dirigida a proteger los derechos humanos sino que está dirigida, y tiene nombre y apellido, a los hijos de la señora Herrera de Noble. Esto es fascismo puro (...) El principio de la integridad y de la autonomía personal están por encima. Es una ley de persecución. Están violando los derechos humanos para una venganza personal”.

Tampoco dudó en proteger al multimedio Clarín en la puja por la nueva Ley de Radiodifusión.


Por esa postura, y por otras declaraciones poco felices, en octubre de 2009 Carrió fue expulsada de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), por decisión unánime de su comisión directiva.

...

Así se cierra el primer capitulo dedicado al análisis de la oposición.

La oposición debería ser la vereda de enfrente del gobierno, pero la vereda de enfrente del mismo barrio, de la misma ciudad, de la misma provincia...del mismo país. Y siendo parte de los mismo deberíamos trabajar en conjunto y no desprestigiar constantemente con el fin de lograr algún puntito en próximas elecciones.

viernes, 12 de febrero de 2010

miércoles, 10 de febrero de 2010

LA CONTINUIDAD DE LOS PARQUES


Por Julio Cortázar

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. 

Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles.

Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre.Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. 

Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. 

Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano. la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

Y TODO VUELVE A EMPEZAR

martes, 9 de febrero de 2010

VOLVIÓ APO

Así es. Más delgado y más argentino que el dulce de leche, nuestro querido Apo volvió al tercer mundo, y trajo regalos.

Bienvenido amigo, de nuevo en tus tierras desgraciadas y maravillosas.

Y Esquivando el Éxito, lógico...



UN GRITO DE LIBERTAD


El compañero Federico Aiub nos trajo un especial sobre el Sub Comandante Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, movimiento revolucionario mejicano.

Esquivando el Éxito recibió a este amigo para que desentrañe las complejidades del mito viviente de pasamontañas y pipa en boca.


Fue una noche agradable, de mucha información, análisis y debates, que permitieron bucear un poco más en un movimiento tan especial que tiene la palabra como arma más poderosa. Algo de Marcos, para seguir difundiendo el grito de libertad que callan los grandes medios y el establishment opresor. Un grito latino y humano.


Esquivando el Éxito todo te agradece compañero Aiub, y te espera pronto con un nuevo especial.

"Nacimos de muchas madres pero aquí sólo hay hermanos"

FITO PÁEZ, PARA LAS MADRES

Seguimos con los lunes homenaje a las Madres de Todos, las Madres de Plaza de Mayo.

Seguimos también difundiendo este gran especial realizado por Emilio Cartoy Díaz, porque hay que saber ser flor cuando vuelan guadañazos.

Fito Páez, con amor, para ellas.

jueves, 4 de febrero de 2010

EL CARTERO. HASTA SIEMPRE GORDO

A 13 años de su partida, recordamos al genial Gordo Soriano, eterno amigo que no conocimos.



El Cartero

Lo vi en el ataúd, con esa cara plácida y jodona, y pensé: Es un chiste. No hay duda. El Gordo se está haciendo el muerto para hacer sufrir a los amigos. Nos está tomando el pelo, pensé.

Pero Manuel Soriano, el hijo del Gordo, que es idéntico al Gordo aunque mucho más chiquito y que andaba por ahí con su camiseta de San Lorenzo, nos dio la justa. El le había dado una carta al padre, para que se la entregara a Filipi. Filipi, gran amigo de Manuel, había muerto también, un poco antes, y él lo había enterrado, con cruz y todo, en un pocito del fondo de su casa. Filipi tenía forma de lagartija y costumbres de camaleón, porque cambiaba de color cuando quería.

En la carta, Manuel le decía que lo extrañaba mucho y le enseñaba un jueguito, para que Filipi pudiera entretenerse en la muerte, que es muy aburrida. En el jueguito había que escribir las letras que faltaban: “Usá las uñas, Filipi”, le decía Manuel.

Entonces lo vi claro. El Gordo se nos fue por un ratito nomás. Está trabajando de cartero de su hijo. Ahora nomás vuelve. A mí ya me parecía, porque es evidentísimo que este mundo no puede ser tan espantosamente triste, solitario y final; y un tipo tan buenazo como el Gordo no podía hacernos la cochinada de dejarnos sin él.

Eduardo Galeano, 30 de enero de 1997.

martes, 2 de febrero de 2010

CALLE 13, PARA LAS MADRES

Desde el lunes pasado, inauguramos este espacio con el poema que interpretó Indio Solari para las Madres de Plaza de Mayo. 

De aquí en adelante, cada lunes un artista distinto homenajeando a las madres de todos. Un especial realizado por Emilio Cartoy Díaz, que vale la pena difundir y repetir, como un abrazo eterno a las guerreras de la paz y la memoria.

MAÑANA EN ESQUIVANDO...

Volvió Apo con el frío a cuestas, nos visita el compañero litúrgico Aiub, y Alba insiste con que Racing ya se quedó con el Clausura 2010.

¿Te lo vas a perder?

lunes, 1 de febrero de 2010

TETRACOTOMÍA

Por "El Demonio" Halba

Si Dicotomías Argentinas varias veces levantó polvareda, en esta oportunidad hay que colocarse antiparras, pasamontañas y –por las dudas- unos guantes de box, porque también hay promesa de “rosca”.

En una especial tetratomía (sí, es que el término existe), nuestros queridos oyentes tendrán que elegir cuál es la mejor serie internacional emitida en los dorados años ’80.
A continuación se detallan los nuevos concursantes:


- En primer lugar, se encuentra la recordada Brigada A (o Los Magníficos, como también se la conoció en Hispanoamérica). The A- Team –su nombre original- fue una serie de televisión de acción emitida por la NBC, entre el 23 de enero de 1983 y el 8 de marzo de 1987, que narraba las ficticias aventuras de un grupo de ex combatientes de Vietnam. Éstos fueron acusados de un delito que no habían cometido, desde entonces se ofrecen como mercenarios a sueldo para defender a gente en problemas.

El reparto de actores era el siguiente:

• Coronel John "Hannibal" Smith: es el cerebro del equipo. Smith es un veterano de la guerra de Vietnam, y fue apodado "Hannibal" en honor del famoso general cartaginés. Smith es un destacado estudioso de la guerra y siempre está "en el ojo", o sea, listo para actuar. Su frase más conocida es "Me encanta que los planes salgan bien". Interpretado por el fallecido actor George Peppard.

• Sargento Bosco Albert "M.A." Baracus (B.A.): es el músculo del equipo. M.A. se ganó su apodo en Vietnam por la "Mala actitud" ("Muy agresivo", según el episodio piloto) que demostraba (de ahí lo de "M.A." - traducido del inglés original "B.A." o "Bad Attitude"-). En latinoamérica se empleó el nombre de Mario por las primeras letras M.A. Se caracterizaba no sólo por su fortaleza física, también por su mal carácter, pánico a volar (siempre que se necesitaba volar, el resto del equipo le sedaba de alguna manera, como por ejemplo somníferos en un vaso de leche), siempre se llevaba mal con H.M. Murdock pues era el que siempre sugería volar a Smith para realizar alguna misión (también le decía loco a Murdock y desconfiaba de él) y por llevar en todo momento decenas de colgantes de oro. Generalmente, era el que manejaba la GMC Van y se asustaba cuando otro, especialmente Murdock, conducía el vehículo. El actor y boxeador Mr. T fue quien dio vida a este personaje.

• Capitán H.M. "Loco Aullador" Murdock (Murdock): enfermo mental y experto piloto que realizó misiones de combate en Vietnam, capaz de pilotar cualquier vehículo aéreo. El ahora actor de doblaje Dwight Schultz interpretaba a este loco personaje.

• Teniente Templeton "Fénix" Peck (Faceman): el principal papel de "Faceman" era el de proveer al equipo de material difícil de conseguir mediante el uso de ingeniería social. De gran éxito con las mujeres de la serie, su nombre original en los EE. UU. es "Faceman" o "Face", "Encantador con las mujeres". Al llegar la serie a España, fue renombrado como "Fénix". Dirk Benedict daba vida a este carismático personaje.


- En segundo lugar está el querido y gracioso ALF, un extraterrestre que le dio nombre a una popular serie de televisión estadounidense, que se emitió originalmente por la NBC entre 1986 y 1990. Varios aseguran que fue inspirada como parodia de la película E. T.: El extraterrestre (1982). ALF se emitió por primera vez el 22 de septiembre de 1986, y la serie constó de 102 episodios, tras los cuales se presentó una película, llamada "Proyecto ALF", que contaba el desenlace de la historia.

El peludo extraterrestre se llamaba Gordon Schumway (también conocido como Gordon), pero todos los conocían como A.L.F (“Amorfismo Lejano Fantástico”, “Alienígena Ligeramente Fastidioso” o “Alien Life Form”). Nació el 28 de octubre de 1756, en la región Lower East del planeta Melmac. Le gusta comer gatos, su frase característica era: “No hay problema” y vivía con los Tanner luego de que huyendo de su planeta que estaba a punto de estallar (producto de que todos los habitantes de Melmac enchufaran la secadora de pelo al mismo tiempo), ALF se estrelló en su cochera.


- El tercer puesto es para la revolucionaria serie denominada El auto fantástico (El Coche Fantástico en España, y El Auto Increíble en México). Knight Rider se vio en al pantalla chica en los años 80 y en ella el protagonista era el actor David Hasselhoff -interpretando a Michael Knight-, un defensor de los pobres y desamparados que conduce un coche inteligente llamado KITT (Knight Industries Two Thousand). El coche utilizado en la serie era un Pontiac Firebird Trans Am. La serie fue producida por Glen A. Larson, fue un hito para los adolescentes de la época de los 80 y lanzó a la fama a David Hasselhoff.

KITT era un auto negro sumamente llamativo, que hablaba y hasta realizaba todos tipos de truco que, junto a Michael Knight, formaron un dúo único a favor de las personas que necesitaban de su ayuda para resolver todo tipo de casos.


- Y en el último rincón está el excéntrico Sledge Hammer. Esta serie que llevaba el nombre del personaje protagónico fue una sitcom satírica que estuvo al aire durante dos temporadas en la cadena ABC desde 1986 hasta 1988. La serie fue creada por Alan Spencer, y la estelarizó David Rasche, en el papel del inspector Sledge Hammer, una caricatura del típico policía que bordea el límite de lo legal.

Pese a su corta estadía en el aire, el show ganó un número de fans que lo transformó en un programa de culto. “Martillo” Hammer poseía un revólver 44 Magnum (un Smith & Wesson modelo 629), con quien duerme, se baña e incluso habla. Su momento más memorable en el episodio piloto, es cuando vuela un edificio con un lanzamisiles para poder eliminar a un francotirador apostado en el techo.

Señoras y señores, arranca el match…