jueves, 25 de febrero de 2010

DISCOS DEL CARAJO VIII: BACK IN BLACK


 Por Facundo Bianco

No siento apego por los balances, ni demasiado cariño por las cuentas de fin de año. Pero si algo dejó el 2009 en mi lista de arrepentimientos, es no haber visto en vivo a una de las más grandes bandas de rock de todos los tiempos. Acá, en mi país, a 60 cuadras de casa.

Imperdonable para un fanático del género, y de las puestas en escena como yo.

¿Volverán? No sé. Ojalá. Necesito redimirme.

Uno de esos canales de música que encontramos por el 68 o 69 del cable, ubicó a estos australianos entre las 50 bandas que tenes que ver, sí o sí, antes de morirte.

¿Queda claro, entonces, el por qué de mi catarsis?

No sé si esto acrecentará mi malestar, o si me servirá de purgatorio, pero vamos a rockear. Vamos a presentar, en otro especial de “Discos del Carajo” en Esquivando el Éxito, a AC/DC, haciendo Back in Black.


Se trata del séptimo disco de estos monstruos, cuyos fundadores, para comenzar a aclarar algunas cuestiones, no son australianos.

Hagamos un poco de historia: Los hermanos Young, Angus y Malcolm, nacieron en Escocia, pero pronto se trasladaron al país de los canguros, junto a su familia. Años después, más precisamente en 1973, en Sydney, formaron una banda que aún hoy permanece en lo más alto de la consideración internacional.

El nombre AC/DC proviene de la máquina de coser de Anne, la hermana de Angus y Malcolm. ¿Qué? ¿Cómo? Sí, así como suena. Los hermanos Young vieron la leyenda AC/DC, abreviación en inglés de “corriente alterna / corriente continua”, en el aparato, y creyeron que esas cuatro letras simbolizaban perfectamente la potencia de su grupo.


Sus primeras presentaciones llamaban la atención, no sólo por su potente rock y el histrionismo de todos los integrantes de la banda. Angus, eximio guitarrista y alma máter de todo este asunto, había adoptado ya su original uniforme escolar. Antes, se había probado varios trajes, como Spiderman, El Zorro y Superman, pero las bermudas y la pequeña corbata quedaron inmortalizadas, para siempre.

Para 1976 dejaron una isla y viajaron a otra, a Gran Bretaña, para hacerle frente a una era de punk rock inglés que no dejeba demasiado lugar a otros estilos. A pesar de ello, la banda de los hermanos Young, ya con Bon Scott en la voz, fue bien recibida por el público inglés. El éxito no tardó en llegar, y enseguida comenzaron a vender placas y a sonar en todas las radios.

Pero no todo sería alegría en la vida de AC/DC. El 19 de febrero de 1980, Bon Scott falleció por intoxicación etílica en el asiento trasero del coche de un amigo, y la tragedia golpeó a esta banda en ascenso. Brian Jonson, del grupo Geordie, ocupó su lugar, que aún hoy ostenta.

Después vinieron los éxitos, los grandes álbumes, el desembarco en Estados Unidos y, por fin, la grabación de uno de los discos más vendidos de la historia. Back in Black. El mejor legado, rocanrol en estado puro.


El disco, cuya traducción al castellano sería “De nuevo en luto”, fue grabado en 1980, con la particularidad de ser el primer registro donde Brian Jonson se hace cargo de las voces.

El álbum comienza con el misterioso sonido de unas fúnebres campanas, para dar paso a “Hells bells”, clásico si los hay. Promediando el tema, Angus Young interpreta uno de los solos de guitarra más emblemáticos de AC/DC.

Ahí nomás aparece “Shoot to thrill”, tema que cuenta las tormentosas historias de las mujeres y el valium. Otro impecable solo del loquito de bermudas, rocanrol del clásico.

El tema número tres es pura potencia. “What do you do for money honey” relata las aventuras de una mujer entrada en años, exprimiendo la billetera de los hombres que conquista.


“Givin’ the Dog a Bone”, otro tema con una mujer como protagonista, pero esta vez la escena la encuentra en pleno sexo oral con un tipo cualquiera, en una ciudad cualquiera.

El quinto tema detiene la marcha y transforma el clima, llevando la banda a un nivel más melódico, con la voz de Johnson haciendo maravillas, y un elaborado trabajo de guitarras. “Let me put my love into you”, para los jóvenes eternos.

El punto más alto del disco, el destacado, el clímax, se lo lleva seguramente este tema, el sexto, “Back in black”. Un clásico en todo aspecto, desde su letra, hasta su riff que forma parte de la historia grande del género. Esta canción infernal es constantemente elegida en todos los rankings de mejores canciones del rock.


Otro clásico se hace lugar y suena “You shook me all night long”, un tema potente y una historia simple: una noche con una mujer hermosa.

Sigue “Have a drink on me”, un rock hecho y derecho, que no casualmente cuenta de borracheros y alcohol en exceso.

Turno del tema número nueve, “Shake a leg”, que comienza con la voz del espectacular Johnson en primer plano, para dar paso a uno de esos solos por los que vale la pena escucha detenidamente a Angus Young.

Concreto, un mazazo a la cabeza, el disco termina con “Rock and roll ain’t noise pollution”, último tema de la placa, y cosa seria. Un temazo desde todo punto de vista, un clásico, un rock incansable. Angus, Jonson y compañía dan por tierra con eso de que el rocanrol es una forma de contaminación acústica. Arranca casi recitada, pero finalmente explota y es puro rock.


La portada, fondo negro con el logo de la banda, fue un claro homenaje al por aquellos tiempos recientemente fallecido Bon Scott.

Para darse una magnitud de lo que significa este disco para la historia del rock, basta con repasar algunas cifras: Se calcula que el disco grabado a través del sello Atlantic Records vendió más de 49 millones de copias alrededor del mundo, convirtiéndolo en el segundo álbum más vendido de la historia detrás de Thriller, de Michael Jackson.

49 millones de discos. No alcanzarían los habitantes de nuestro país para llegar a esa cifra. ¿Se entiende?


Che, ¿volverán? No sé, Brian Jonson, con ya 63 castigados años, anunció su retiro al frente de la banda.

Pero... quizás, en una de esas, quién te dice...



Lista de canciones
1. Hells Bells
2. Shoot to Thrill
3. What Do You Do for Money Honey
4. Given the Dog a Bone
5. Let Me Put my Love into You
6. Back in Black
7. You Shook Me All Night Long
8. Have a drink on me
9. Shake a Leg
10. Rock 'n' Roll Ain't Noise Pollution

Todas las canciones están compuestas por Angus Young, Malcolm Young y Brian Johnson.

Músicos
• Brian Johnson - Voz
• Angus Young - Guitarra solista
• Malcolm Young - Guitarra Rítmica
• Cliff Williams - Bajo
• Phil Rudd - Batería

Producción
• Robert John "Mutt" Lange - Productor
• Benji Armbrister - Asistente Ingeniero
• Bob Defrin - Dirección Artística
• Robert Ellis - Fotografía
• Ted Jensen - Remasterizador
• Tony Platt- Ingeniero
• Brad Samuelsohn - Mezclador
• Jack Newber - Asistente Ing 

1 comentario:

  1. MUY buen especial.Incluso o en especial para los que sabemos poco de estas bandas, viene perfecto!!!
    Besos!!!
    LU

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