martes, 30 de marzo de 2010

LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA

El homenaje a las Madres de Plaza de Mayo no descansa.

Desde el Uruguay, Eduardo Galeano y el Negro Rada las abrazan.

"El derecho de soñar no figura entre los derechos humanos, pero si no fuera por él y por las aguas que dá de beber, los demás derechos se morirían de sed".

lunes, 29 de marzo de 2010

CARTA DE UN MILICO (CUALQUIERA)

Por Facundo Bianco

Siempre sentí que menospreciaron nuestro trabajo. Definitivamente, creo que los argentinos subestimaron nuestro Proceso de Reorganización Nacional. Hablan de muertos, como si lo único que hubiésemos hecho quienes estábamos al servicio de la Nación, fue combatir peligrosos peronistas-marxistas.

No señor. Fuimos encomendados por el poder divino que brindan Dios y la Patria, para convertir la Argentina en un país hecho y derecho.

Sí, terminamos con el terrorismo marxista y con la juventud revanchista. Pero también…

Generamos una deuda externa impagable.
Convertimos el Estado de Bienestar en una máquina burocrática de aniquilamiento.
Destrozamos el sistema ferroviario que atravesaba el país a lo largo y a lo ancho.
Hundimos la industria nacional.
Colonizamos la cultura.
Sembramos el temor en el espíritu de generaciones enteras.
Sacrificamos el sistema educativo.
Intervenimos las Universidades.
Eliminamos la militancia.
Hicimos más ricos a los ricos, y más pobres a los pobres.
Extendimos la miseria por todo nuestro territorio.
Acatamos y practicamos el Plan Cóndor, impuesto por Estados Unidos.
Vendimos al mejor postor en detrimento del país.
Ganamos un Mundial de fútbol.
Hipotecamos el futuro de los argentinos.
Asesinamos mentes brillantes como la de Rodolfo Walsh.
Condenamos talentos culturales y políticos al exilio.
Desaparecimos jóvenes con iniciativa.
Dimos fin a la cultura del trabajo.
Vapuleamos el orgullo y la pertenencia nacional.
Generamos medios de comunicación obedientes y dependientes.
Guardamos las urnas bajo llave.
Violamos todas las leyes de la Constitución.
Aislamos el interior del país de Buenos Aires.
Coartamos la libertad como principio.
Cerramos el Congreso.
Inculcamos el individualismo y la falta de participación.
Callamos las voces de los descamisados.
Perseguimos abuelas, mujeres y niños.
Torturamos trabajadores y estudiantes.
Sembramos las semillas que recogieron Menem y Cavallo...

Y cuando nos estábamos yendo, mandamos al muere a miles de jóvenes en Malvinas.

Sí, desaparecimos 30 mil. Pero todo esto también lo hicimos nosotros.

No se olviden.

ES INMINENTE EL FINAL, TODO ESTÁ DICHO


Por Juan Apo

Siete días de diciembre, treinta y uno de enero, veintinueve de febrero y veintitrés días de marzo suman los tres meses que han transcurrido desde que el teniente General Videla pronunciara desde el frente de operaciones de Tucumán junto a las fuerzas bajo su mando en nochebuena su trascendente alocución. Al cumplirse hoy los noventa días de esa dramática apelación, que algunos parecieron no haber tomado en consideración en su debida dimensión y profundidad, hay que recordar ante las circunstancias criticas del presente, algunas de las expresiones de Videla: “El ejercito con el justo derecho que le concede la cuota de sangre derramada por sus hijos, héroes y mártires, reclama con angustia pero también con firmeza una inmediata toma de conciencia para definir posiciones. La inmoralidad y la corrupción deben ser adecuadamente sancionadas. La especulación política, económica e ideológica deben dejar de ser medios utilizados por grupos de aventureros para lograr sus fines”. El país se pregunta a tres meses de aquellas severas palabras, ¿Qué debería decir el teniente general Videla si hablara hoy? Una fuente responsable responde: “Ahora nada, todo esta dicho”.

Editorial de la edición nocturna del diario La Razón del día 23 de marzo de 1976.


...

Fue poco antes de principios de 1976 cuando el golpe militar se hizo irreversible y fue inminente la llegada de un hecho que cambió la historia del país.

Comenzando el año trágico, se resolvió reunir el Consejo Nacional de Seguridad, integrado además de los ministros por los comandantes y los titulares de las dos cámaras del Congreso. Allí, la presidenta en funciones, María Estela Martínez de Perón, desestimaba públicamente un golpe anticonstitucional a su gobierno.

Mientras tanto, a esa misma altura de los hechos, en la cúpula militar se pensaba que la muerte de Perón marcaba ineludiblemente el fin de un ciclo político y se abría un dramático interrogante sobre el rumbo que podría tomar el país de ahí en adelante. Ese interrogante, ante la presencia de la creciente actividad catalogada como terrorista, hacía visible que el gobierno no tenía apoyo en las Fuerzas Armadas.


El golpe ya estaba en plena marcha.

El golpe debía darse el Día D. Inicialmente ese día se fijó dentro de la segunda quincena de febrero. Pero luego fue postergado sucesivamente. Las razones sólo las conocen los comandantes Videla, Massera y Agosti. Pero una de ellas bien pudo haber sido la incorporación de los nuevos conscriptos. Otra, el armado de un brazo de reestructuración económica.

Ya el 12 de marzo Martínez de Hoz confió que el general Videla le había hecho un ofrecimiento y el 17 de marzo, el plantel que luego manejaría durante cinco años las riendas de Economía, estaba ya casi integrado. Sólo faltaba llenar el cargo de presidente del Banco Central y se sugirió el nombre de Adolfo Diz, que fue una de las llaves principales con las que Martínez de Hoz consiguió abrir las puertas de la banca internacional, ya que había estado en los máximos escalones del Fondo Monetario Internacional y tenía tal vez la mejor y más nutrida cartera de contactos con la banca internacional. Del 17 al 24 de marzo, el equipo Martínez de Hoz trabajó a full en las oficinas de Corrientes 545, donde idearía la reforma financiera y la apertura arancelaria.

El 20 de marzo los médicos del Hospital Militar Central recibieron una orden: "Chequear a los internados y dar el alta a todos aquellos que estén en condiciones de abandonar el establecimiento. En las próximas 48 horas debía haber la mayor cantidad de camas disponibles. Atención de terapia intensiva y primeros auxilios. Alertas para una emergencia". El 23, el director del hospital Jorge Curuchet Ragusin, convocó a los médicos para las últimas horas del día y habría dicho, según fuentes cercanas: 

—Es muy probable que esta noche pase algo serio. Todos, sin excepción, deben entrar de guardia a las siete de la tarde. Y la guardia no se levanta hasta nuevo aviso.

El 22 de marzo ya la suerte estaba echada.


A las 10 de la mañana del 23, hubo una reunión del gobierno con los jefes militares que se retiraron diciendo que lo tratado hasta ese momento iba a ser puesto en conocimiento de las respectivas fuerzas.

A esa hora María Estela Martínez de Perón almorzaba con los sindicalistas Lorenzo Miguel, Rogelio Papagno, Amadeo Genta —el único directivo de la CGT que estuvo presente— y el ministro de Trabajo, Miguel Unamuno.

A las siete de la tarde los tres comandantes volvieron al despacho del ministro Deheza. Los trascendidos de la época aseguraron que allí el gobierno jugó lo que pensó que era probablemente su última carta: una serie de concesiones. Habría ofrecido cuatro ministerios (Interior, Bienestar Social, Justicia y Defensa) y la injerencia directa de los jefes de las tres armas en una junta asesora de gobierno con poder de veto sobre las decisiones presidenciales. Se dice que hasta se habló de la disolución del Congreso. Hoy se sabe que esas concesiones, ciertas o no, eran inútiles.


Según el testimonio del ministro Deheza, al finalizar la reunión Videla dijo: 

—Son tan serios los argumentos que usted ha hecho acá que yo le pido que concurra mañana al Edificio Libertador a mediodía para que los repita ante la reunión de generales que voy a convocar. A las diez y veinte Deheza fue a ver a la Presidente y le relató todo lo tratado. Le dijo, además, que le parecía ver en Videla cierta receptividad. 

Isabel Perón tuvo una ingenua esperanza en calificar de positiva a la reunión que había prometido Videla para el 24.

— ¿Seguirían las tratativas? No se sabía con exactitud.

Hacia las once de la noche la Presidente dio por terminada la reunión diciendo que continuaría al día siguiente.

María Estela Martínez de Perón se quedó un momento con Deheza y Julio González. Alguien le aconsejó: "Por qué no se queda en la Casa Rosada". Ella lo desechó: "No. No. Me voy a ir a Olivos". Y se encaminó hacia el helicóptero.


La Presidente subió al helicóptero rojo y blanco exactamente a las 0.49 del miércoles 24 de marzo. Junto a ella iban Julio González, el secretario técnico de la Presidencia y Rafael Luisi, jefe de la custodia. Cuando Martínez de Perón partía en helicóptero, también salía toda la caravana de autos oficiales. Era una medida de precaución.

Cerca del Aeropuerto el piloto advirtió: —Asegúrense los cinturones. Tenemos un pequeño desperfecto. Voy a bajar en el Aeroparque.

El equipo que los comandos habían designado para planificar y ejecutar la detención de María Estela Martínez de Perón estaba integrado por el general José Rogelio Villareal, el contraalmirante Pedro Santamaría y el brigadier Basilio Arturo Lami Dozo.

María Estela Martínez de Perón bajó del helicóptero y siguió a los hombres uniformados que la conducían hacia el despacho del jefe de la base aérea. Un oficial le abrió la puerta de entrada al despacho. En el preciso momento en que puso un pie adentro de la oficina, Julio González y Rafael Luisi fueron reducidos. La Presidente, que algo sintió, cruzó todo el cuarto y se sentó en un sillón.


Por un pasillo lateral se les acercó el jefe de la base.

—Le comunico que las Fuerzas Armadas han asumido el poder político de la Nación. Usted queda destituida —dijo el general Villarreal, quien agregó: “Tranquilícese. Nuestra presencia garantiza su seguridad.

A las 2 de la mañana del día 24, Todos los canales de TV y radio entran en Cadena Nacional y se escucha el comunicado número 1.

Solo resta la asunción de la cúpula militar, a las 15.30, cuando Videla, Massera y Agosti toman oficial y públicamente las riendas del país.

Ya era de día, sin embargo fue el principio de la noche más larga de nuestra historia.
 

sábado, 27 de marzo de 2010

MACRICOP


Me niego a morir en la vía,
ni trabajar pa' la policía,
ni andar de cuento ni andar de tranza,
para poder llenarme la panza.
¡Paren hoy!

viernes, 26 de marzo de 2010

NOSOTROS


Por Facundo Bianco

Nuestra generación, como universo perceptivo abierto a desgracias de otros tiempos, ha escuchado la historia miles de veces. Se ha empapado de ella, se ha sumergido, y la ha tomado como propia, porque de alguna manera también nos es propia.

No fuimos nosotros los que perdimos compañeros un día cualquiera, en un barrio cualquiera. Fueron nuestros padres, nuestros tíos y abuelos. Pero sí fuimos nosotros los que nacimos en un país que, desde que llegamos al mundo, intenta encontrar la luz tras la noche más oscura.

Algunos vivimos con la fortuna de no haber extrañado seres queridos por culpa de la cruda represión estatal. Otros aún buscan a sus padres, o viven en un mundo de fantasía, rodeado de fantasmas apropiadores y documentos falsos.
Pero la historia es de todos, porque a todos nos ha marcado.

Somos hijos de la democracia. Nacimos en la primavera alfonsinista que invitaba a bailar en las calles mientras se juzgaba a las bestias. Los vimos caer, en finos trajes verde oliva. Derrocados. Pero también los vimos perdonados, pretendiendo ponerle un Punto Final a la historia.

Vimos a cobardes con la cara pintada, intentando perturbar el orden en nuestra propia casa. Vimos a una rata y a un vampiro de ojos cínicos, ser continuadores pragmáticos del plan destructivo de un economista sin patria. Vimos al pobre ser más pobre, y al rico ser cada vez más rico. Vimos barrer la miseria debajo de la misma mesa donde se cenaba pizza con champagne.

Y cuando todo se hizo demasiado evidente, vimos otra vez la Plaza de Mayo llena. Vimos a los pibes caer asesinados y a las santas de pañuelo blanco recibir palazos oficiales. Vimos al ángel de la bicicleta desmoronarse, pero vimos la resistencia de sus hijos. Vimos al helicóptero partir.

Hoy los asesinos son perseguidos, juzgados y encarcelados. Los pobres son menos pobres, pero los ricos son más ricos que antes. Algunas cosas cambiaron, pero otras poco y nada. Y mientras la desilusión y la falta de fe se apodera de corazones en estado de absorción, las preguntas se multiplican como gotas de una lluvia hostil.

Aquellos años dejaron una huella profunda en el inconsciente colectivo argentino, atravesando generaciones y clases.

Un arrebato nos modificó desde el vientre, para siempre. El piso que pisamos, y el aire que respiramos, moldearon jóvenes ciudadanos que sufrimos la desolación post huracán. Con incógnitas y con el miedo como herencia, pero, siempre, con la reivindicación como obligación.

Alguien nos ha quitado la inocencia.

Sí, a nosotros también.

ORGULLO


Por Facundo Bianco

En las situaciones más extremas es donde el hombre más se asemeja a un animal. Ahí, en la cornisa, es donde el instinto destroza a la razón. El alma primitiva brota ante la necesidad, ante la amenaza. Y si hay un instinto que casi todo el reino animal tiene en común, es la inquebrantable y emocionante defensa de la hembra por sus cachorros.

Y nuestra especie, de bestias paradas en dos patas, es capaz de eso. No sólo el individualismo y la depredación caracterizan al ser humano. También está la nobleza fiera de las madres, que cuidan de sus hijos contra el aparato entero con el corazón como escudo.

Esperanza, sentimiento, alegría, solidaridad, convicción, ideal, utopía, amparo, emoción, risas, lágrimas, conciencia, ternura, grito, victoria, espíritu, corazón, lucha, amor.

Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

Simplemente, un ejemplo y un orgullo para quienes seguimos creyendo que hay que endurecerse sin perder, jamás, la ternura.

jueves, 25 de marzo de 2010

EL TEATRO COMO TRINCHERA


Por Etienne Baigorri

Ya habían pasado más de cinco años desde que se instauró el golpe de Estado que derrocó al gobierno de Isabelita, y los militares seguían en el poder. Su primer objetivo para este momento ya estaba cumplido, y aún hoy nos siguen doliendo sus consecuencias. Chuparon a 30 mil hombres y mujeres con ideologías opuestas al régimen y desarmaron las estructuras políticas o gremiales más combativas. Era el invierno del 81 y la “guerra sucia” había cesado sus armas un año atrás. La gente caminaba un poco más distendida por la calle, pero siempre con el documento encima, como si les hubiera quedado una marca sellada por el miedo. De a poco empezaron a sentirse los primeros pasos de la resistencia.

La cultura es el instrumento que cada país tiene para seguir autodeterminándose, y en la dictadura quedó demostrado que fue un enemigo más difícil que las guerrillas de la izquierda. El teatro, utilizado como un refugio de resistencia cultural, es una manifestación del arte que puede mostrar las relaciones sociales, las dinámicas del poder y las prácticas políticas. En esos años funcionó como una máquina de producción de sentido destinado a llenar aquellas categorías que nos habían vaciado.

Si bien una costumbre de los regimenes militares en Latinoamérica siempre fue utilizar la censura previa, el teatro argentino no fue reprimido de antemano. A simple vista esto parecería una ventaja, pero en realidad significaba un doble problema. Si bien el telón se abría por primera vez el día del estreno, sin que la obra haya sufrido una inspección anterior, eran los mismos dramaturgos, apretados por el pánico, quienes preferían no mostrar ciertos contenidos. De esta manera el gobierno de facto se lavaba las manos y creaban el síntoma de la autocensura. En los teatros oficiales la censura era tácita. No había prohibiciones, pero los directores de los teatros (funcionarios designados por el mismo gobierno) eran quienes decidían la cartelera. De una u otra manera, los responsables de la dictadura creyeron que esta rama del arte era solo para entendidos y que nunca podría tener un alcance masivo como los libros, la música, la tv o el cine. El 28 de julio de 1981 comenzó el ciclo “Teatro Abierto” para demostrar, una vez más, que no todo es lo que parece.


La primera función, que comprendía seis obras de treinta minutos cada una, empezó con la voz de Jorge Rivera López (en aquel momento, Presidente de la Asociación Argentina de Actores) interpretando un texto del directo teatral Carlos Somigliana:

“Porque queremos demostrar la existencia y vitalidad del teatro argentino tantas veces negada; porque siendo el teatro un fenómeno cultural eminentemente social y comunitario, intentamos mediante la alta calidad de los espectáculos y el bajo precio de las localidades, recuperar a un público masivo; porque sentimos que todos juntos somos más que la suma de cada uno de nosotros; porque pretendemos ejercitar en forma adulta y responsable nuestro derecho a la libertad de opinión; porque necesitamos encontrar nuevas formas de expresión que nos liberen de esquemas chatamente mercantilistas; porque anhelamos que nuestra fraternal solidaridad sea más importante que nuestras individualidades competitivas; porque amamos dolorosamente a nuestro país y éste es el único homenaje que sabemos hacerle; porque, por encima de todas las razones nos sentimos felices de estar juntos".

El dramaturgo Osvaldo Dragún fue el pionero de esta idea y convocó a un grupo de directores, actores, técnicos y gente del ambiente con la idea de despertar al teatro nacional y con una ingeniosa insolencia levantar cabeza contra los militares.

Se le sumaron autoreses como Roberto Cossa y Carlos Somigliana, directores como Rubens Correa, Carlos Gandolfo, Jorge Hacker o Francisco Javier, actores como Pepe Soriano, Luis Brandoni, Mirta Busnelli, Cipe Lincovsky, Carlos Carella, Ulises Dumont o Pepe Novoa; músicos como Rodolfo Mederos, Jorge Valcarcel o Lito Vitale; escenógrafos como Gastón Breyer o Emilio Basaldúa; artistas plásticos y técnicos. Algunos estaban en listas negras o habían sufrido atentados y amenazas.


El ciclo comenzó en la Sala del Picadero, un teatro recientemente inaugurado, cerca de Corrientes y Callao. Eran 21 obras cortas escritas y puestas en escena con la libertad de expresión como única bandera. El fin era contestatario y no de lucro, por lo que las entradas eran muy baratas y hasta se ofrecieron abonos con descuento. Comenzaba a las 18 y terminaba a las 21 horas, todos los días. Se pensó con una duración de dos meses, y el ciclo se repitió durante tres años. Luego, aparecía la democracia y Teatro Abierto se fue extinguiendo (duró dos ciclos más). El fin que le había dado origen ya no formaba parte de la realidad del país, Osvaldo Dragún lo sintetizó mejor: “el objetivo profundo fue volver a mirarnos a la cara, sin vergüenza”.

La obra inaugural fue “Decir sí”, de Griselda Gambaro. Solo en su título ya deja entrever una actitud de sometimiento de la víctima al victimario. El guión no necesito caer en lugares comunes, sino que desde el lenguaje demostró dos posiciones: decir sí, como acto de sometimiento a un régimen represor y, de la otra vereda, decir no, como acto de rebeldía y desprendimiento del yugo de la coerción La obra, como todas, no tenía demasiada puesta en escena y se desarrolla en una peluquería, donde el cliente tiene todos los matices de un individuo inserto en un régimen totalitario, con una sociedad que por el mismo sometimiento reproduce el sistema y mediante el “decir sí” acepta ser reprimido. “El que me toca es un chancho”, de Alberto Drago y “El nuevo mundo”, de Carlos Somigliana fueron las obras que siguieron ese primer día del ciclo.


Todos los dramaturgos de Teatro Abierto, a su modo, siguen las mismas características. Sus obras no son un espejo de la realidad, sino que ellos mismos mediante la palabra y su compromiso social crean sus propios objetos. Dentro de la corriente del realismo reflexivo, utilizan el absurdo como punto de partida para graficar la realidad.

La primera semana fue un éxito rotundo, y los nervios en los represores empezaban a florecer. El 6 de agosto, por la madrugada, las tablas de El Picadero ardieron. No pudo haber sido un problema eléctrico porque el fuego comenzó desde el centro del teatro, donde no había cables, y no hace falta atar muchos cabos para develar el misterio…aunque no hay nombres de los culpables se sabe que fue un comando que dependía de la Marina. 


Para ese momento tanto el público como los militares ya habían notado que se trataba de un fenómeno político que atraía a toda la ciudad (desde la primera función se agotaron la localidades, de un teatro que lejos estaba de ser famoso) y con o sin El Picadero era imposible frenarlo.

En cuanto se supo la noticia Roberto Cossa y Jorge Rivera López junto con la compañía de los actores Luis Brandoni y Pepe Soriano organizaron una conferencia de prensa en el Teatro Lasalle, allí Osvaldo Dragún fue el encargado de leer el comunicado donde aseguraban la continuidad de Teatro Abierto, y se enfrentaba a las autoridades pidiendo la reconstrucción del Picadero. La indignación brotaba en todas las expresiones de la cultura y la defensa de los derechos humanos. La respuesta fue masiva, cientos de periodistas, artistas y el público mismo se hicieron presentes en la conferencia, y personalidades de la talla de Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz), Jorge Luis Borges y Ernesto Sabato (figura enigmática durante el Proceso de Reorganización Nacional) firmaron su adhesión a las ideas del comunicado. 


Sin duda, la función debía continuar. Más de 17 dueños de salas ofrecieron sus escenarios, y el Teatro Tabarís fue el seleccionado. Con una capacidad del doble que el anterior e instalado en plana calle Corrientes el ciclo siguió y se consagró como la vanguardia antifascista.

Teatro Abierto fue la respuesta de una “comunidad cultural” en repudio a la dictadura. Tomó como precedente el Teatro de Pueblo (inicio del teatro independiente en Argentina, como forma de protesta al golpe militar de Uriburu, en los años 30), y usó la actuación como arma de lucha.

NUNCA MAS

lunes, 22 de marzo de 2010

¿RADIO CARLÍN?


No sabemos qué pasó. O, mejor dicho, cómo.

Sólo sabemos que, en pleno programa, una señal ajena a la radio interfirió las antenas de Esquivando el Éxito y se apoderó del aire.

El micro radial se titulaba Radio Carlín, y sus periodistas Santo Biolcati y José María Chantillán aseguraban que se trataba del informativo radial del gran diario argentino.

Esto fue lo que pasó el miércoles, cerca de las 22.40. La denuncia ya fue radicada ante la SIP.


-Buenas noches, bienvenidos a Radio Carlín, el informativo radial del gran diario argentino. Buenas noches Santo Biolcati…

-Buenas noches, José María Chantillán.

-Estos son los títulos:


El mundo odia a Cristina
El dato se desprende de una encuesta realizada durante el mes de enero en el barrio multicultural de Once. La tendencia fue marcada por un variado universo que da muestra de la mala imagen que tiene la mujer de Kirchner en el exterior. Los encuestados fueron 15: seis rabinos, cinco bolivianos, cuatro paraguayos y un negro (aparentemente haitiano) que vendía joyas en Misserere.

“Más balas, menos pizarrones”
Imitando el conmovedor abrazo solidario a Chile, tras la tragedia del terremoto, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, convocó a los vecinos a participar de la nueva campaña “Más balas, menos pizarrones”, para poner límites a la juventud descarriada del conurbano. Los buenos vecinos pueden dejar el arsenal en su iglesia amiga.

Autoridades eclesiásticas preocupadas: 1 de cada 100 pibes chorros tiene un póster de Milagro Sala en su cuarto
En un comunicado difundido a los medios independientes como este diario, el episcopado local aseguró estar preocupado por estos indicadores. Para sofocar el fuego revolucionario, el Cardenal Bergoglio llamó a la reflexión y anunció un plan de difusión y modernización de las santas figuras, que comenzará con la creación de un Facebook de Jesús, donde será amigo de todos, menos de Judas.

Gesto trotskista del Gobierno: Le saca plata a los trabajadores del campo para construirle hogares a los vagos de la Quebrada
Un diplomático enviado por Obama a nuestro país, se mostró preocupado por la tendencia bolchevique de los K. No fue recibido por Cristina, pero si por Cobos, en un ameno encuentro. “Hemos conseguido infiltrar un elemento en las altas esferas del poder, no podemos decir su verdadero nombre, pero es el agente 125”, dijo el enviado tras la reunión.

Ahora dicen que nos quedamos sin carne
Fuentes de la AET (Asociación de Estadísticas Tendenciosas) preveen que Argentina va a quedarse sin carne para el consumo interno a mediados de abril, ya que las vacas planean emigrar a países vecinos por el alto costo de vida que tienen en Argentina.

¡Saquen los ahorros!
Según la empleada (turno tarde) de la mesa de entrada del Ministerio de Economía, el dólar trepará a 15 pesos antes de fin de año, lo que generará una imparable escalada inflacionaria, y un nuevo corralito financiero, quedándose el Gobierno con las cuentas de los ahorristas.

Una familia dividida por el gobierno
Un joven de 20 años, que confesó que en mayo pasado asesinó a su mujer en su casa del barrio kirchnerista de Jose Ingenieros, fue condenado a cadena perpetua . Aseguró haberlos matado por no aceptar sus ideologias políticas. El rechazo a la pena de muerte por parte de nuestras autoridades evitan una vez más que esta golpeada familia vuelva a juntarse.


-Este fue el informativo de radio Carlín, el espacio radial del gran diario argentino. Gracias Santos Biolcati.

-Gracias José María Chantillán

-Estas fueron las noticias, hasta el proximo gobierno…

EL PUEBLO LAS ABRAZA

Semana de homenajes. Semana de memoria, verdad y justicia.

Un eterno luchador.

Nunca mas.

jueves, 18 de marzo de 2010

EQUIDAD


Por Facundo Bianco

La imagen que se me viene a la cabeza es la de una pileta que rebalsa.

Se trata de una sencilla ecuación: si entra en la pileta más agua de la que su superficie soporta, simplemente ésta rebalsará y el agua caerá por los cuatro costados.

A orillas de la pileta, una colonia de hormigas levanta un grande pero humilde hormiguero. Con más pena que gloria, sí, pero allí está, y allí se erige orgulloso y originario.

Esa colonia de hormigas trabajadoras teme al agua como un niño teme a la oscuridad. Y sin embargo, no pueden dejar de mirar a los peces que, soberbios y preciosos, nadan y dan vueltas.

Afiliadas al gremio de la construcción desde tiempos primitivos, y cazadoras furtivas de hojas y migas de pan, las hormigas trabajan bajo el sol infalible mientras envidian la frescura de sus vecinos, que cambian el agua de su estanque al llegar cada luna.

Los peces reciben el trato preferencial de una mano que, invisible, rige el control de aquel patio trasero. Pero las hormigas, agotadas de la rutina que las lleva del trabajo a casa y de casa al trabajo, ven pasar los beneficios, que siempre terminan en el agua.

Sucede que se han vuelto ambiciosos los hermosos animales de piel naranja y brillante, con pequeñas machas azules. Han estado acumulando agua de tal manera que la pileta parece un océano, y ante cada salto ornamental y olímpico de algún pez, unas cuantas gotas caen y pegan contra las susceptibles paredes del hormiguero.

Las hormigas se organizan y la colonia entera protesta tanta ambición, innecesaria y exagerada. Exigen que la pileta reduzca su caudal de agua. Demuestran, con informes de especialistas, que la caída del líquido puede destruir su morada. Gritan por la igualdad de derechos: menos agua para ustedes, más agua para nosotros. Equidad.

Piden dignidad, tan sólo un poco de protección de aquella mano jefe, gobernante sin elección. Repartir la torta, o, mejor dicho, el uso de la canilla.

Los peces ríen y miran para otro lado. La mano hace oídos sordos (sí, eso es posible).

El agua sigue llegando y la pileta satura el límite de su capacidad.

Una noche caliente y pesada como mil bolsas de cemento, el agua empieza a rebalsar lentamente, recorriendo el borde de la pileta y lanzándose en caída libre hasta el suelo, donde cada gota explota y se divide en muchas partes.

Las primeras gotas dejan lugar a chorros y a olas incesantes, que forman una catarata imparable. El hormiguero se desploma, y cada hormiga corre a su interior buscando un refugio. Corren por su vida, huyen del desamparo cruel.

Todo es desesperación, y ni los peces ni la mano invisible acuden a los gritos de socorro de los negros insectos.

Las hormigas se van muriendo de a una, entre el desastre y la tristeza. No hay consuelo. Es el fin.

Los peces no acuden al velorio, que de todos modos no existe. Mucho menos la mano invisible, que sólo atina a barrer el desorden de tierra y cadáveres, y agrega agua a la pileta, que se había vaciado.

lunes, 15 de marzo de 2010

MADRE MURGUERA

Cruzando el charco vienen marchando el grito de libertad y el abrazo maternal.

El murguero oriental Tabaré Cardozo, homenajeando a las Madres de Plaza de Mayo.

UN PETISO CON ALTURA


Por Apo

Decir que Jorge Guinzburg fue un periodista, humorista, productor teatral y conductor de televisión y radio, es quizás quedarse corto. No es fácil definirlo. Su talento lo paseo por todos los lugares desde donde se puede laburar en los medios. Entrevistador hábil y carismático, sus laburos eran divertidos aunque no por eso no dejaban de tener su faceta inteligente y ubicada.

Pero el mismo se definió y que mejor que el para hacerlo.


Se crió en el barrio porteño de Flores, aunque el declaró que no sabe donde vivía, y luego de iniciar la carrera de Derecho que abandonaría al poco tiempo, Guinzburg eligió inscribirse en el Profesorado de Arte Dramático mientras trabajaba como taxista.

"No sé exactamente de qué barrio soy. Unos dicen que se llama Santa Rita, otros dicen Villa Mitre... Digamos que queda entre Flores y Villa del Parque. Lo que sé es que nací en el Hospital Israelita, donde mi abuela trabajaba de enfermera", explicó en una entrevista.

Sin dudas, escuchar a Guinzburg hablar sobre su infancia permitía al espectador u oyente divertirse a rolete.

Mientras, aunque parecía que no, con su amigo y posterior colega Carlos Abrevaya, comenzó a escribir historias que luego se convirtieron en libretos, cuyo primer gran destino publico fue el programa Pinocheando que conducía Juan Carlos Mareco por radio Rivadavia. Luego desempeñaron la misma tarea en Fontana Show, el programa de Cacho Fontana.

Así, su laburo en radio comenzó con la pasión con la que el mismo recuerda a su madre escuchando radioteatros como los Perez García y Sandokan, entre otros.

Desde ese tiempo, ya Guinzburg junto con su ex compañero de primaria, daban muestras de que estaban para cosas importantes. Y muestra de ello fueron sus participaciones en gráfica, radio y TV.

Su forma de trabajar y tomarse la profesión lo llevó a ser unánimemente un tipo muy querido en el ambiente, algo no muy común.


Satiricón y la historieta Diógenes y el linyera (en la contratapa de Clarín) en gráfica junto a los dibujos de Tabare, El ventilador y Punto G en radio. Un lugar aparte merece La Noticia Rebelde, un programa que revolucionó la televisión y la forma de hacer humor. Y luego los recordados ciclos de Peor es Nada, La biblia y el calefón y mañanas informales, entre otros.


Con la conducción de Raúl Becerra, Adolfo Castelo, Jorge Guinzburg y Carlos Abrevaya hizo su aparición en 1986. Este programa marcaría un antes y un después en el periodismo humorístico argentino, luego continuado por otros programas como Caiga Quien Caiga. El programa se caracterizaba por un estilo irreverente, que rompía con los códigos humorísticos más conservadores y tradicionales que había hasta el momento.

Un gran recuerdo fue la nota que Jorge le hizo a Chespirito, mezclando seriedad y humor


Estaba casado en segundas nupcias con Andrea Stivel. [4] Guinzburg y Stivel -14 años menor que él, hija del recordado productor y director David Stivel, en palabras del conductor "el tipo más importante que tuvo la TV argentina"- se conocieron en 1986, en los pasillos de ATC, cuando él hacía La noticia rebelde y ella Mesa de noticias. Cuenta la leyenda que cuando ella, con su físico imponente y su metro setenta y cinco, pasaba por la puerta de su oficina, él gritaba "salió la grande", aunque siempre se ocupó de aclarar que, aunque su belleza lo había impresionado desde el primer momento, lo que lo enamoró fue su "inteligencia y su sentido del humor". Para entonces él tenía un matrimonio y dos hijas, Soledad (hoy de 32) y Malena (30). Pero el flechazo fue mutuo y en 1987 ya se habían mudado juntos. En diciembre de ese año nació el primer hijo de la pareja, Sasha (20), y en octubre de 1989 el segundo, Ian (19).

Era hincha fanático del Club Atlético Vélez Sarsfield desde la infancia. En reiteradas oportunidades realizaba reportajes o invitaba en sus programas a personajes relacionados a la institución; además de referir constante y públicamente su pasión por "El Fortín".[5] Desde abril de 2008, en su conmemoración, en el Estadio José Amalfitani, el remodelado sector para la prensa escrita lleva su nombre.

Peor es Nada ha sido otro gran ciclo de Guinzburg, con sketchs imperdibles junto a Horacio Fontova y una sección de entrevistas inolvidables. Maradona estuvo allí y se sometió al interrogatorio divertido y audaz del gran Jorge.



Un problema de asma desde su juventud, lo llevó a hacerse psicoanalizar. A partir de su experiencia personal durante las sesiones de psicoanálisis, publicó una columna dominical en el diario Clarín titulada "Desde el diván" donde relataba y analizaba la realidad. Su análisis duró más de treinta años. En el año 2006 publicó el libro Sesiones extraordinarias (desde el diván) que reúne sus columnas publicadas.

Entre 2005 y 2007 Guinzburg condujo el programa matutino Mañanas informales por Canal 13 de Buenos Aires. En una de las emisiones de este último programa el conductor perdió una apuesta y tuvo que afeitarse el bigote en cámara, después de 30 años llevándolo consigo. Guinzburg no pudo participar en todas las emisiones de la última temporada del programa a causa de los problemas de salud que lo llevarían a la muerte.
Sin dudas, mañanas informales fue un producto que a Guinzburg lo hizo muy feliz.


El 2007 lo castigó duro. Tuvo una neumonía y un "derrame pleural" que lo alejaron de la pantalla. "Fue un año difícil, con dos meses en los que me agitaba con sólo vestirme. Uno de los peores días fue el 9 de julio: yo acostado, el médico al lado y la nieve a través de la ventana. La gente armaba muñecos y yo estaba hecho bolsa", contó.

Hasta último momento le peleó a su enfermedad. "Soy un luchador en todo, no soy de rendirme".

Cuando tuvo que explicar su enfermedad, en una entrevista contó: "Es consecuencia de un tema histórico, mi viejo problema bronquial. Un resabio de mi infancia que cada tanto, me juega una mala pasada. Y este año (2007) me afectó más que de costumbre".

Jorge Guinzburg falleció el miércoles 12 de marzo de 2008 después de las 10:30, luego de haber sido internado en la clínica Mater Dei seis días antes por la fractura de una vértebra. Tenía 59 años de edad, y estaba afectado por una enfermedad pulmonar (un derrame pleural y una neumonía generados a partir de un cáncer pulmonar). Si bien desde hacía mucho tiempo sufría esta enfermedad y la gran mayoría de personas, entre ellos periodistas que trabajaban en los medios de comunicaciones lo sabían, nunca nadie informó sobre esto, ya que él no lo quería decir.

Guinzburg falleció 4 días antes del comienzo previsto para la cuarta temporada del exitoso programa Mañanas Informales.

Quizás su mujer fue quien mejor lo definió cuando recibió un premio póstumo de su marido.


Para explicar su éxito no hace falta precisar el dinero ganado o de las reales audiencias masivas o de los Ocho Premios Clarín Espectáculos y diez Martín Fierro. Su éxito estuvo fundamentado en la admiración de la gente que lo seguía y de la admiración de la gente que trabajaba con él.

sábado, 13 de marzo de 2010

HAY QUE VER...

Chaucha fue a ver a Viticus, y se trajo rocanrol del más puro.


Hay que ver, hay que ver,
hay que ver, hay que ver,
a Pappo Presidente
y a Viticus Canciller.

jueves, 11 de marzo de 2010

PIEDRAS


Por Facundo Bianco

Parece que era mentira. Alguien (vaya uno a saber quién) instaló el proverbio como una verdad divina, y se fue caminando entre risas de engañosa picardía.

Resulta que todo fue una impostura, una falacia alejada de la realidad. ¿La realidad? ¿Qué realidad? La misma que nos pega en la nuca y nos dice: “¿Viste? Te chamuyaron, papá...”, y nos deja huérfanos de argumentos.

Así es, de tropiezos sabe el hombre. Pero más sabe de segundas y terceras partes.

Señoras y señores, existen elementos para confirmar que, efectivamente, todo se trató de un chiste de mal gusto. El hombre sí tropieza dos veces con la misma piedra. Como todos los animales. Nada de ser el único. Y no hace falta ningún estudio inútil de una universidad primer mundista para llegar a esta conclusión.

Seamos buenos. ¿Tiene capacidad el hombre para evadir la piedra? Sí, claro. ¿Ante el primer porrazo, puede planificar un próximo sendero sin tener que lidiar con el obstáculo? Por supuesto, pero... Pero, dependiendo del caso, por vértigo, por ignorancia, por falta de capacidad, por arrebato, por mala suerte o por lo que sea, el hombre vuelve y le entra de lleno a la misma piedra.

Vamos al punto. A esta ley de la naturaleza aplican, perfectamente, todos los actores de nuestro escenario político, tan obvio y banal, como emocionante e impredecible.

Ahí está, entonces, la presidente Cristina Fernández, sufriendo los vientos de otro vendaval que, a simple vista, podría haberse evitado. Otro más, como varios que le sacudieron el pelo, pero no lograron impactarla de lleno, por peso propio y por falta de puntería de los tiradores. Ahí está, decía, dándole cuerpo y forma a enemigos circunstanciales, convirtiendo un 4 de copas en un 7 de espadas.

El arrebato propio y el que generan los nervios típicos de una batalla sin cuartel, como la que tiene el Gobierno contra Clarín, la oposición y otros focos de poder, llevan, indefectiblemente, a una ruta sinuosa llena de piedras. Existe otro camino, pero son hijos del rigor. Parecen preferir el boxeo a la ajedrez, el golpe a la estrategia.

Reiteran errores, no aprenden del causa y efecto, y responden abruptamente a cualquier estímulo que tiren de la vereda de enfrente. Hagamos una salvedad: en la vereda de en frente hay demasiados actores de peso, entre los que se destacan la oposición devoradora y los holdings mediáticos cuyas tapas son agenda.

Alguien dijo alguna vez que uno es por los enemigos que tiene. Y es una pena pensar, entonces, que Cristina Fernández transforma su imagen por enemigos tales como jueces de alquiler sin nombre, divas fachistas de la TV, y apocalípticos manipuladores de opinión. Da piné al que no lo tiene.

También está, justamente en frente de la presidente, la oposición patética y revanchista, que tira piedras y se tropieza con ellas, como un nene bobo. Esa misma oposición que se arrodilló ante Menem y su voto desempate. La misma que no discute, que es una máquina de impedir y ni siquiera se preocupa por disimularlo.

Entonces, Terragno se alía con quizás el máximo responsable (¿a esta altura cabe alguna duda?) de la salida estrepitosa del último presidente que puso su partido. Y justamente Duhalde, llena un teatro de fieles resabios de una vieja forma de hacer política, para lanzarse a la presidencia y vanagloriar a nefastos personajes como Ruckauf.

Mientras tanto, Carrió profetiza que “la gente” en la calle quiere matar a los Kirchner. Y cuesta percibir si, misticismo mediante, se trata de una piedra gigante o un grano de arena.

Pino Solanas, el mismo que sostiene una lucha tan genuina como necesaria por la recuperación de los recursos naturales, se sienta a conversar con los vende patria del PRO, los gurúes de una gestión artificial que no saben como tapar los baches... los que dejan en la economía porteña.

Reutemann la va de caudillo provincial, y gatopardea, sale y entra de la escena cuando quiere y como quiere, tirando alguna piedra en busca de la tapa de Clarín. Siempre es un potencial candidato, pero nunca sale del potencial.

Los radicales se confunden, evidentemente. No sólo por las “vueltas de la vida” de Terragno, sino por colgarse de las tetas de la vedette de la 125, que sabe de destrozar buenos humores en elencos propios y ajenos. Se marean los radicales, y encarar la misma piedra a toda velocidad.

Cobos traiciona sistemáticamente, poniendo cara de yo no fui mientras opera, y aglutina a desdichados y profesionales en la misma caja, con obvio destino trágico e intereses de gobierno. Tira la piedra y esconde la mano.

La clase media, dueña del termómetro social y la opinión pública, es víctima permeable de la influencia mediática, y responsable de la incapacidad de análisis serio y de la histeria como reacción permanente.

Otra vez se ve desencantada, y atina a revolear lo que tiene a mano, para hacer ruido en todas las puertas. Vale lo mismo si sale un juez politizado, un dirigente gauchócrata, o un colombiano mediático. Ellos golpean, alguien va a atender. La poca memoria hace que las piedras se tiren para puertas condenadas por la historia, pero aparentemente no por la clase media.

Esa bendita clase media, la que ayer llenó la plaza cuando un milico borracho anunció la gesta de Malvinas, y hoy defiende a personajes ocasionales como Eduardo Bussi, que de repente es progresista, y condena el pago de la deuda externa.

Lo triste no es el piedrazo, ni el tropezón sistemático. Lo triste es la falta de debate que genera tanto embrollo. Lo triste es que existan tan pocos reflejos de memoria social.

Son distintas las piedras con las que cada uno tropieza, o las que cruzan el cielo amenazantes. Pero todas tienen tallada, bien grande, una leyenda que anuncia el fracaso: Argentina, seguí participando.

MUJER DE MUJERES

lunes, 8 de marzo de 2010

MAMÁS

Sigue el homenaje a las Madres, en un mes más que significativo.

A pedido de Aiub, Santiago Feliú.

domingo, 7 de marzo de 2010

LAS DICOTOMÍAS DEL SEÑOR ALBA


 FLAVIA PALMEIRO - LA OLA VERDE

La ola verde comenzó en Canal 11 (hoy Telefe) con Palmiero junto al Señor Televisor, una de las mascotas más recordadas de la pantalla chica cuya cabeza era un aparato de TV. Luego, pasó a Canal 9 con distintos nombres y mascotas.

La ola está de fiesta y Flavia está de fiesta tuvieron al muñeco Groky y a Pelín (un oso amarillo) como acompañantes de Flavia en el Nueve, el canal comandado por su dueño, el empresario Alejandro Romay, por aquellos años.


CARLITOS BALÁ

Carlitos Balá es el nombre artístico de Carlos Salim Balaá. Nació el 13 de agosto de 1925 en Buenos Aires. Como todos saben, es actor cómico, pero especialmente se hizo famoso por su dedicación al entretenimiento de los niños. 

Carlitos, a fines de 1963, aparece en el mundo artístico porque filma la película "Canuto Cañete, conscripto del siete". En 1964 es contratado por Canal 13 para protagonizar "El soldado Balá", y comienza una larga carrera televisiva durante la década del 60" y 70": "El flequillo de Balá", "El clan de Balá", donde actuó junto a Adolfo Linvel y Blanca del Prado, "Sábados circulares", de Nicolas Mancera, "Balabasadas", "El circus show de Carlitos Balá", "El circo mágico de Carlitos Balá", y "El show de Carlitos Balá".

No obstante, en 1979 es contratado para protagonizar "El show de Carlitos Balá", por ATC. Sin saber que era el principio de algo mágico. Luego, en 1987, Roberto Fontana lo contrata para participar en "Sábados de la bondad". Pero después es nuevamente convocado por ATC y regresa "El show de Carlitos Balá", que gana un Martín Fierro como mejor programa infantil. En 1988 el programa pasa a Canal 2. Ese mismo año realiza su última aparición cinematográfica hasta la fecha en "Tres alegres fugitivos", de Enrique Dawi. 

Y en 1995 hace su última aparición en programas infantiles con el ciclo "A jugar con Teddy y Carlitos Balá". La verdad que no tuvo el éxito que se esperaba, pero fue muy especial para todas las personas mayores que en su momento eran “chicos”, volver a verlo en acción. 

Gags: Su marca registrada es su flequillo, y sus frases pegadizas:
• ¿Qué gusto tiene la sal? Salado.
• Ea-ea-ea pe-pé
• Sumbudrule (mientras inadvertidamente colocaba su mano por detrás de la nuca de sus oponentes como una araña, en señal de burla o disgusto, aunque sin posarla sobre su cabeza).
• El chupete es... "Feo" (diálogo con los niños que asistían a su programa, que ayudó a muchos progenitores y niños a que estos últimos dejaran el chupete).
• ¿Mamá, cuándo no vamo' ? (caracterizado como niño, indicando aburrimiento, a la actriz que personificaba a su "madre").
• "¿Un gestito de idea?"
• Fabulósico y palabras de forma similar terminadas en "ósico" o en general esdrújulas inventadas a partir de palabras graves.
• "Está un kilo y dos pancitos".
- Ta-ta Ta-ta-tá = "Ba-lá"
• ¡Qué lindo!... (mientras inclinaba la cabeza).


XUXA
María da Graça Meneghel, más conocida por su pseudónimo XUXA, nació el 27 de marzo de 1963 en Santa Rosa, Rio Grande do Sul, Brasil. Es una famosa modelo, presentadora de televisión, cantante y actriz brasileña. Pero, obviamente, se destacó en el mundo por sus pasos como animadora infantil o, también, para adolescentes.

Ha tenido programas televisivos infantiles en idioma portugués, español e inglés.
XUXA fue uno de los fenómenos televisivos más rutilantes de la década de 1980 y de parte de la de 1990, en Brasil y los países latinoamericanos de habla hispana. En Argentina, que es lo que nos importa, tuvo mucha fama por su versión de El Show de XUXA, que estuvo al aire por Telef. De 1991 a 1993. Siempre estuvo cerca de los 27 puntos de ráting.

Además, esta hermosa rubia brasileña y ex pareja del recordado piloto Ayrton Senna, figuró en Forbes por su inminente fortuna, integrando la lista de los 40 artistas más ricos del mundo. Su fortuna es estimada en más de 500 millones de Dólares.

La verdad que XUXA, mediante sus ciclos televisivos y CD de música, llegó al corazón de todos los argentinos e incitó a varias chicas a dedicarse al canto, baile y a soñar con ser una animadora infantil como ella lo logró ser.

Señoras y señores… una nuevo “round” se abre en Esquivando el Éxito e invita a develar un nuevo resultado que la sociedad argentina posee en sus manos.

EL REY SE HA MUERTO PERO NO SE HA OLVIDADO


 Pappo x Alba

El 25 de febrero, el país y especialmente el rock nacional despidieron a uno de sus principales pilares. 

En Luján, y a causa de un accidente increíble e inexplicable, fallecía Norberto Aníbal Napolitano. Pappo o El Carpo, como se lo conocía, había nacido en el barrio de La Paternal y fue uno de los mejores guitarrista, cantante y compositor de blues y rock.

También vale decir que a Pappo se lo puede definir como uno de los fundadores del género musical conocido como “rock nacional” en Argentina, a fines de los años 60. Por ejemplo, en 1967, Miguel Abuelo fundó Los Abuelos de la Nada y reclutó a El Carpo para la formación original. Un año después editaron varios simples donde Pappo no aparece, aunque existe un tema “La Estación”, que fue el único registro oficial del paso de Pappo en ese reconocido grupo, ya que al tiempo renunciaría a Los Abuelos por no poder imprimirle un estilo definitivamente “blusero” como él quería.

En 1969, un joven Pappo de 19 años, fue convocado por Litto Nebbia para reemplazar al guitarrista Kay Galifi en la banda Los Gatos, que ya era un conjunto ícono del rock argentino. Con ellos grabó dos discos: Beat Nº1 y Rock de la Mujer Perdida, que no casualmente son considerados los más “duros” de la discografía de Los Gatos.


Igualmente, muchos –entre ellos yo- consideran que su eslabón máximo fue la creación de “Pappo's Blues”, que estaba formado originalmente por el mismo Pappo en guitarra, David Lebón en bajo y el baterista Black Amaya. A lo largo de su vida, el grupo sufrió constantes cambios en su alineación. Por ejemplo, Lebón fue y vino en un par de oportunidades y Black tampoco quedó atrás. 

Luego, en 1977-78, El Carpo volvió de Europa y formó otra vez Pappo's Blues, pero esta vez con Conejo Jolivet, en guitarra, Julio Candia en bajo y Marcelo Pucci en batería. Compraron un colectivo e iniciaron una gira por la costa atlántica, y hasta tocaron en Necochea sin ensayar (también en Avellaneda), se presentaron en el programa de Leo Rivas para Canal 2, en Baradero y luego se desarmaron. 


En los '80, Pappo fundó su segunda gran banda, Riff, integrada por Michel Peyronel, Boff, Vitico y en algunos discos con JAF, donde dejó de lado el Blues y se acercó al Heavy Metal. 

Y a fines de esa década, Pappo emigró a Los Ángeles y regresó en 1990 con una banda integrada por músicos norteamericanos, llamada Widow Maker. Tras una gira por Argentina y algunos países sudamericanos la banda se disolvió. Después rearmó Pappo's Blues y Riff y durante los '90 tocó con estas bandas o como solista simultáneamente.

En los 90, Conejo Jolivet (guitarrista de Los Redonditos de Ricota) fue llamado nuevamente por El Carpo para formar Pappo's Blues y tocar por un montón de lugares del país (entre ellos mi querido Wilde) y para terminar en el Gran Rex, de Capital, en siete noches junto a BB King. 

Hablando de ese groso de la música, en su intachable e envidiable currículum, Napolitano tocó con grandes del rock y el blues argentino e internacional, entre ellos, John Bonham de Led Zeppelin, Lemmy de Motörhead y el nombrado bluesman norteamericano B. B. King, quien lo invitó a tocar en el Madison Square Garden de Nueva York en 1994. 

Además, cuando Pappo y Conejo Jolivet se juntaron nuevamente, también fueron juntos a Obras Sanitarias el día que Pappo tocó con Mike Taylor (guitarrista de John Mayall & The Bluesbreakers en los sesentas y de los Rollings Stones en los setentas). También, Pappo, Tony Coleman (baterista de BB King) y Conejo grabaron un CD que se regaló al mismísimo Jimmy Page, guitarra de Led Zeppelin y a Robert Plant. Y esos mismos monstruos de músicos fueron testigos de gloriosas improvisaciones de Pappo en el escenario del legendario Teatro Ópera de Buenos Aires.


Por su parte, entre las obras de Pappo se destacan canciones como «El hombre suburbano», «Adonde está la libertad», «Llegará la paz», «Desconfío», «Sucio y desprolijo», “Juntos a la par”, «Al sur de la ciudad» y «Rock and Roll y fiebre». Además de discos como «Blues Local» o «Que sea rock».

Sin embargo, llegó el inesperado final, especialmente para una persona que para el inconciente colectivo de todos (ya sea para los que lo querían como para los que no) era indestructible. Después de más 35 años de trayectoria y a sus 54 años de edad, Pappo murió el 25 de febrero de 2005 en un accidente de tránsito, al caer de su motocicleta Harley Davidson y ser atropellado por un automóvil sobre la ruta 5, a la altura del km 71, en el partido bonaerense de Luján.


Según fuentes policiales, el guitarrista viajaba en su espectacular moto seguido por otra en la que viajaban su hijo Luciano y su nuera, tras haber cenado en un restaurante. Al llegar al paraje Estancia La Blanqueada, ambos vehículos se rozaron haciendo que Pappo perdiera el control, cayendo al pavimento y falleciendo instantáneamente. Posteriormente, su cuerpo fue arrollado por un Renault Clio que venía detrás de las motocicletas.

Sus restos fueron despedidos al día siguiente en el panteón de músicos de SADAIC en el cementerio de la Chacarita, donde asistió una multitud de fanáticos que no cesó de corear sus canciones y su nombre.

Además, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ha levantado un monumento a su memoria, situado en la plaza Roque Sáenz Peña (Juan B. Justo, Boyacá, Remedios de Escalada de San Martín y Andrés Lamas) y, en honor al músico, un estudio fue inaugurado en el 2008 en la radio Rock And Pop. El nombre del estudio fue elegido por los oyentes del programa radial que conduce Mario Pergolini (¿Cuál es?).


Así, simplemente, nos dejó un groso, genio e único músico argentino. Pappo era un tipo “bien del palo”, eso nadie lo puede discutir, y que le hizo muy bien al rock nacional. Y ahora, cuando está muy de moda que un grupo de chicos se junten (encima con dos meses de estudio musical), ensayen un poco, lancen un nuevo disco y toquen en todos lados, da lástima que se haya ido una persona como Norberto Napolitano, un “sucio y desprolijo” y que siempre peleó para que la vida “sea rock”, pero del bueno.

Discografía Pappo.

Con “Los Abuelos de la Nada” editó 1 disco: La Estación, 1968

Con “Los Gatos” participó en dos: Beat Nº1 (1969) y Rock de la mujer perdida (1970)

Y como solista tiene varias obras maestras en su haber (7):
= Pappo En Concierto, 1984
= Widow Maker, 1989
= Blues Local, 1992
= Pappo & Deacon Jones, 1993
= Pappo sigue vivo, 1994
= Pappo y amigos, 2000
= Buscando un amor, 2003
Y en Pappo's Blues no se quedó atrás (10)
= Pappo's Blues Volumen 1, 1971
= Pappo's Blues Volumen 2, 1972
= Pappo's Blues Volumen 3, 1973
= Pappo's Blues Volumen 4, 1974
= Pappo's Blues Volumen 5, Triángulo, 1974
= Pappo's Blues Volumen 6, 1975
= Pappo's Blues Volumen 7, 1978
= Hombre suburbano, 1994
= Caso cerrado Volumen 8, 1995
= El auto rojo, 1999

 

Con “Aeroblus” editó uno: Aeroblus (1977)

Y con “Riff” (13)
= Ruedas de metal, 1980
= Macadam 3...2...1...0, 1981
= Contenidos, 1982
= En acción, 1983 (en vivo)
= Épico, 1984 (recopilación)
= VII, 1985
= En vivo en Obras, 1995 (en vivo)
= Riff'n Roll, 1986 (en vivo)
= Palladium 86, 1996 (en vivo)
= Zona de nadie, 1992
= En La Plata, 1996 (en vivo)
= Que sea rock, 1997
= Riff/La Historia vol.1 - Riff/La Historia vol.2, 2005 (DVD)

Y “Hoy No Es Hoy” también tiene un disco: Plan Diabólico, 1987.

lunes, 1 de marzo de 2010

DE LOS TEMBLORES

"La tierra se está quitando de encima el peor enemigo"


Por Juan Sasturain, para Página/12, 1 de marzo de 2010.


“cuerpo que me has de temblar”
“cuerpo que no habla por hablar”


de Cólera buey, de Juan Gelman

Ni la escala de Richter, ni lo que se mide según Mercalli, ni la consabida explicación de las placas que, como las tardías ecografías de nuestros pulmones traidores, nos cuentan (tarde y mal) lo irremediable. No es cuestión de medir, ni explicar, sino de entender. Y no hay caso. Porque simplemente duele y no se entiende.

No podemos escribir sin temor ni pudor sobre el lenguaje de la tierra, del que nada sabemos; en principio no recibimos sino algunas frases entrecortadas, gestos bruscos, empujones, aparentes exabruptos. Y no alcanza para entender qué quiere decir, si es que quiere algo. La tierra (nos) insulta o se queja, parece. En realidad, monologa o tiene convulsiones, se revuelve dormida, algo le pasa, pero –a diferencia del tiempo– nunca decimos que está loca. Se expresa, pero no comunica. Nos enteramos de su malhumor o suponemos su inquietud, pero ignoramos el origen, el sentido. La tierra es taciturna. No como el cambiante cielo aparatoso, de gestos amplios y explícitos, tan elocuente y decodificable. Y no por nada devenido, interpretado Cielo, el lugar donde finalmente, nos guste o no, se supone que se entiende. Esto de abajo, de la tierra, no.

El horizonte parte en dos el lenguaje.

En realidad, a falta de otra cosa sólo podemos usar referencias metafóricas y echamos mano, por simple analogía, a los gestos espontáneos, involuntarios de nuestro cuerpo, ese pedazo de tierra que tenemos tan cerca, tan inescrutable en su lenguaje como la Madre a la que volveremos. Preguntar por las razones de la Tierra es preguntar por las razones del cuerpo.

La Tierra, como el cuerpo, está ahí. Son lo/la que no habla y, mientras se callen, contamos con ellos: somos (parte de) él/ella; son parte nuestra.

El cuerpo tiembla, se suelta, se manda solo –con dolor suyo o nuestro, o no– al menos por cinco razones: clínicamente, de fiebre; animalmente –si cabe– de frío o de miedo; sentimentalmente, de amor o de furia contenida. Y siempre “de nervios”, claro, de ansiedad: por la espera o por no saber, que es lo mismo.

El que espera depende del tiempo más o menos loco; el que espera no sabe y está enfermo, porque espera saber. No debe ser casual que en castellano el tiempo sea también el clima, el discurso elocuente, arbitrario y seductor, del cielo. La tierra habitualmente calla, espera que el cielo, el clima, el tiempo le hablen: tiembla de ansiedad.

Quiero decir, para entendernos sin consuelo: es cosa de ellos. Nos hemos cruzado, quedamos en medio de una conversación de pareja que nos ignora. Un diálogo de sordos, una discusión infinita en la que, como bien se sabe, siempre el que la liga es el que queda en el medio. Cielo y tierra (ver los viejos cuentos del origen) alguna vez se separaron y así estamos, del lado de ella –rumiante y taciturna, imprevisible de furias–; como en tantas separaciones, nos tocó quedarnos con la madre.

El (último) error es creer que hablan de nosotros: no somos el tema de este tramo de la discusión que empezó cuando él se fue, con la caída en el tiempo; no somos un modo del maquillaje infructuoso de ella, no somos los culpables como nos gustaría, ni siquiera el motivo ni los rehenes de un rencor infinito. La tierra tiembla de furia y de nervios, cansada de esperar. Y tiembla porque le duele; o le duele y hace doler al temblar. Típico.

Convidados de goma, sin voz ni voto, somos la hormiga que camina sobre la superficie del guante del campeón, la bacteria que vive en la saliva de escupida inminente, el microorganismo que escucha rumores, siente el vértigo, y se va literalmente a la mierda, los apiñados piojos en la ominosa costura.