martes, 6 de abril de 2010

PIQUETEROS


–¿Cómo explica el rechazo que generan los piqueteros en la clase media?
 
–Hay una cosa racista en la Argentina que nunca se planteó –siempre decimos que los otros son racistas–, y que se expresa bajo mil formas. En 2001 la clase media cantaba “piquete, cacerola, la lucha es una sola”, pero después se divorció de los piqueteros. Hay un afán de diferenciación permanente. A la clase media nunca le gustó mucho mezclarse con las masas. No es que quiere que esté mal el de abajo, pero mejor que se mantenga en su corralito. Los medios de comunicación contribuyen a construir un tipo de imagen en la que los piqueteros son marginales que salen con los rostros tapados y palos. Pero la clase media no puede entender, o no quiere, que el piquetero se cubre el rostro porque después lo busca la policía. Y así los van estigmatizando en función de sacarlos de la calle y de contraponer al trabajador con el piquetero, que es una forma de dividir a los sectores populares. Y de mostrarlos como vagos que viven de los planes, que no quieren trabajar, en contraposición con la Argentina del trabajo. En realidad un tipo de clase media siempre se la rebusca para trabajar menos, o no hacerlo. Hay discurso construido en el que se legitima el “esfuerzo” de los sectores medios, pero la realidad es muy diferente”.
 
Gustavo Ferreyra, sociólogo y escritor (Página 12, Lunes 05 de marzo de  2010)

1 comentario:

  1. MUY INTERESANTE, SOBRE TODO EN EL CONTEXTO DE ESTA NUEVA IDEA DE MAURICIO DE PROHIBIR QUE LOS MANIFESTANTES SE TAPEN LA CARA

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