lunes, 12 de julio de 2010

FUE (ES) AMOR

Soledad y Kalim no solo nos visitaron. También nos dejaron esta carta que ellas mismas entregaron en el Senado, meintras se discutían un montón de cosas, pero poco se hablaba de amor.


Carta a los senadores

Queremos pensar que en nuestro país dentro unos años se va a mirar como algo lejano la lentitud con la que nuestros magistrados definen y dan el carácter de ley a algunas cuestiones donde se trate por igual a homosexuales y heterosexuales.

Hoy miramos con asombro todo lo que tuvieron que luchar las mujeres para poder votar, para poder alcanzar un título universitario, para poder ser tratadas como algo más que un simple objeto decorativo.
Nos indignamos con lo que los negros padecieron antes de ser libres y con lágrimas en los ojos nos emocionamos cuando se dio por finalizado el apartheid.

Parece ser, que los ciudadanos honorables siempre encuentran un cielo marginal en donde colocar a los que son distintos;..."porque sos mujer,...porque sos negro...porque sos lesbiana... porque sos homosexual, porque sos diferente...”

Ustedes señores Senadores y Senadoras de la Nación tienen el privilegio de tener su mandato en un momento histórico. Pues la sociedad ha tenido un quiebre, ya que se ha marcado un antes y un después en nuestra historia como país.

En vuestra cámara no piensen que se decidirá tan solo una ley, pues en sus manos está el reconocimiento constitucional de los derechos de muchas familias.

Ustedes no están legislando para el futuro, pues nosotros somos familias que ya existimos, y que necesitamos ser reconocidas como tales.

Como encontrar las palabras justas para que entiendan que nuestra familia es como la de ustedes, similares en algunas áreas y distintas entre sí a la vez.

Porque en realidad no existen dos familias exactamente iguales, todas tienen similitudes y diferencias.
Nuestra familia se formó hace veinte años, cuando la ONU decidió quitar la homosexualidad de la lista de enfermedades psiquiátricas.

Hemos sufrido mucho, para sostener este hogar frente a la incomprensión que nos rodeaba; temíamos que nos quitaran a nuestro hijo, en caso de que la mamá biológica falleciera, sabíamos que nuestro hijo no solo tenía que sufrir por perder a su mamá, sino que también perdería su derecho a mantener contacto con la otra parte de su familia, pues por no tener una ley que nos proteja, sabíamos que cualquier familiar iba a reclamar su tenencia.

Hemos llorado muchas veces pensando con angustia que cuando una de las dos se vaya la otra no iba a poder estar en el lecho de muerte mucho menos decidir nuestra morada final porque no hay ley que nos ampare pues para los que no quieren reconocernos como familia nunca dejamos de ser tan solo amigas.

Nuestro origen es Evangélica Bautista, y a pesar de no tener un lugar en donde congregarnos, pues por nuestra orientación sexual, las iglesias tradicionales no nos dan cobijo. No pudieron robarnos nuestra fe pues creemos que no hay incompatibilidad entre tener una orientación sexual distinta y Jesús, que en realidad en los cuatro evangelios no dijo nada del tema.

Nuestra familia se construyo día a día, con lágrimas, risas, y momentos gloriosos de mucha dicha. Como cuando nuestro niño aprendió a hablar, o subió por primera vez en una bicicleta… Su primer día de Jardín, con esos dos ojos grandes que nos miraba y nos tranquilizaba, porque estaba feliz, de tener nuevos amigos. La primaria, cada gol metido en su escuela de futbol…la secundaria, y finalmente ese día en que se preparaba para su primer día en la universidad.

Pues han pasado los años y el niño de ayer hoy es un hombre de casi veintiún años, y pese a los vaticinios de todos es heterosexual, (como podría no serlo), porque en nuestro hogar no se discrimina por sexualidad, nosotras educamos para la diversidad, porque lo que realmente nos importa es que nos ama y que le amamos profundamente; y en definitiva que es una buena persona.

Estamos convencidas por los hechos que la figura paterna o materna son roles independientes del género de la persona que lo ejerza, y tiene que ver con la separación del vínculo entre la madre y el hijo para situar al pequeño, como un ser único, en el ámbito social; y que los niños criados en la verdad, y con mucho amor se forman sin ningún trauma, básicamente porque nunca se les miente, son criados en libertad, que no es libertinaje...y se transforman en seres de mentes amplias.

Es lamentable que nosotras a pesar de ser hoy profesionales y haber cumplido con todas las obligaciones que esta sociedad nos impone y a pesar de ser una familia que existe, todavía se nos trate de segunda.

Pues para las familias homoparentales solo existen obligaciones, pero no derechos, pues está legislación nos coloca al desamparo de la ley. Porque ni aún tenemos derechos de que las dos dejemos nuestros esfuerzos económicos a nuestro hijo. Pues él heredara directamente a su mamá biológica, pero no a la otra.

Han pasado veinte años y el estigma aún continua, todavía somos consideradas ciudadanas que conforman familias de segunda, y encima tenemos que sufrir los insultos que la sociedad homofóbica, avalada por algunos magistrados, que les facilitan el camino para que nos agredan.

Es por todo esto les pedimos a ustedes, que ingresen en la historia, y se permitan el ser recordados por haber otorgado derechos, defendido minorías y no por haber participado una vez más de un acto discriminatorio, por abuso de poder.

Marquen ustedes la diferencia, sentando antecedentes que eduquen a esta sociedad, que muchas veces de manera primitiva habla por total desconocimiento, y presionados por una parte de la iglesia que basa sus decires en versículos aislados sacados de contexto y utilizados como pretextos para avalar doctrinas homofóbicas.

Hace dos años atrás, pensamos en la Unión Civil, como opción, pero a pesar de la felicidad del momento, pronto nos dimos cuenta que legalmente no garantizaba nuestro derecho a la igualdad.

La propuesta de una unión civil no hace más que ratificar que hay ciudadanos de primera y de segunda en la Argentina.

No nos marginen dejándonos fuera de la ley, por considerar que estamos al margen de de la agenda de las prioridades de los argentinos.

Sean la voz, de los que siempre fueron callados, de los que solo tuvieron un grito ahogado en tantos años de opresión.

Está en sus manos y recuerden que si nos ignoran, vamos a seguir existiendo y solo nos vamos a callar cuando en este país se eduque para la diversidad, y obtengamos reconocimiento.

Hoy decimos presente, aquí estamos, y es necesario que se nos escuche. Pues donde se acalle nuestra voz, vendrán cien más. Y si estas cien voces son calladas vendrán un millón de familias a exigir igualdad, ley de matrimonio para todos y todas, y al votar recuerden si ustedes desamparan a los que claman por justicia aún las piedras van a hablar, reclamando esa Igualdad!!

Claudia Mabel Soria y Soledad Pilar Gómez

2 comentarios:

  1. empecemos a pensar que la libertad en los hechos a veces tiene la misma importancia que la libertad en los sentidos y significados
    Matrimonio para todos! al fin y al cabo es una palabra, tanto y tan poco como eso.
    besos!
    LU

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  2. apoyamos, compartimos, acompañamos, SOMOS.

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