domingo, 29 de agosto de 2010

EL FIN DEL MUNDO

Para festejar nuestro primer año de vida, gente con graves problemas mentales nos acercó un bonito radioteatro sobre el fin del mundo, y las reacciones que en consecuencia se desataron.
Aquí, el desgrabado de una locura típica de Esquivando el Exito.

 
Finalmente, el fin del mundo llegó. Se ve que mucho futuro, muchos años luz, la modernidad que le dicen… pero el fin del mundo sigue usando un reloj de arena. Digo, porque lo esperábamos para el 2000, pero bue. La cosa es que llegó.

No fue un meteorito que explotó contra la tierra como le pasó a los pobres dinosaurios, ni un combo mega híper de Tsunamis inundando las costas. Ni siquiera fue producto del estruendoso reventón de la carótida colmada de la iracunda Elisa Carrió.

No. Como no podía ser de otra manera, el fin lo produjo el hombre con sus propias manos. Bueno, en realidad, más que con sus propias manos, fue con su propio dedo. Sí, bastó con un dedo para explotar todo al carajo. 

La cosa fue más o menos así: Ustedes recordarán que hace cosa de dos años, asumió la presidencia de Estados Unidos Barack Obama, el primer presidente negro de la historia yanqui.

¿Pero saben qué? El grone resultó ser una farsa.

Sí, todo mentira, un chasco. ¿Porque siguió mandando tropas a Irak? ¿Porque el imperio sigue reinando cruelmente? No, no. Resultó ser una farsa porque Barack Obama no era otro que el inefable Jorge W. Bush, malo malísimo de la historia mundial, camuflado y pintado a puro corcho quemado.

Y como venganza por las últimas elecciones, el vaquero de Texas volvió al poder para completar su tarea: apretar el botón rojo. Pero no lo hizo de arrebato eh, no vaya a creer. No, no. Sacó su Jack Daniel’s del modular de la Casa Blanca, ese de madera de pino que está al lado de la puerta del baño, y avisó en cadena internacional a la pobre humanidad, que tenían 24 horas para despedirse de sus seres queridos.

Ahí nomás, imagínense ustedes entre griteríos y desesperación, obvio que ego mediante, figuras relevantes y no tanto de todo el globo, se aseguraron espacios en los medios para despedirse de la humanidad como Dios manda: diciendo boludeces adelante de una cámara.

Y así desfilaron políticos, artistas, futbolistas, mediáticos, 4 de copas y 7 de espadas.

Una de las primeras en despedirse, inmersa en un ataque zen, fue la incansable denunciante Lilita Carrió.

CARRIO: Yo les avise, me cansé de profetizar al respecto. Les dije que todos íbamos a volar por los aires, les dije que la gente en la calle dice ‘quiero que se vaya’, la gente en la calle dice ‘lo quiero matar’… Ah, que, ¿no fue Kirchner el del botón rojo? Carajo, se acaba el mundo y nunca pude ser Gobierno… ¡¡¡Sálvame Jebus!!!

Y ahí nomás, seguidito, saltó el hombre tren, el otrora peronista Pino Solanas.

PINO: Lo único que pido es que, por más que la burguesía nacional termine con nuestro hermoso mundo, por favor, se los suplico… ¡¡¡¡no me saquen Fibertel!!!!

Claro, se imaginan que el revuelo no terminó ahí, ¿no? Porque si Carrió y Pino hablaron, era de esperarse que un segundo y medio después esté listo para responderles Aníbal Fernández.

ANÍBAL FERNÁNDEZ: Compañeros, no le den cabida a este mequetrefe pseudo troskista de peluquería porteña. Éste pasó demasiado rápido de la cacerola al plasma. Y a la doctora Carrió no le sube el agua al tanque, se le chingaron tres patitos de la fila, no jodamos.

Hasta el Comandante bolivariano Hugo Chávez se prendió en su programa Aló Presidente, y defendió al Fernández más bigotón.

CHÁVEZ: Resulta que 40 años después, me he dado cuenta que soy un poco Peronista. Y aunque por culpa de Míster Danger haga capúm esta parte liberada del mundo, seguiremos luchando desde los gobiernos bolivarianos contra Globovisión y todo el aparato yanqui, golpista y opresor que nos…

LOCUTOR: Globovisión informa que deja de emitir la programación por motivos… emmm… este... Bueno, hasta que el dictador Chávez se calle.

El quilombo se propagó por todo el tercer mundo latinoamericano. Y así se sumaron otros políticos en un fuego mediático cruzado que duró hasta el último segundo del día final. Si hasta dicen que Lula se trenzó con Piñera y a Evo Morales no podían despegarlo del cuello de Uribe.

Pero claro, no sólo el mundo político acaparó las señales de TV, sino también algunos periodistas, que decidieron pasar sus últimos minutos junto a su amor más fiel: la cámara.

MORALES SOLÁ: Me despido con la tristeza del censurado y la convicción del idealista. Este mundo se va al carajo, pero resistiremos todo lo posible, aún cuando esta lamentable saga tenga que terminar con un muerto, si es que el Gobierno así lo decide. Le tengo más miedo a Kirchner que al apocalipsis.

BARONE: Este tipo no tiene escrúpulos. Porque, atendamos el archivo, y vamos a encontrar a Morales Solá especulando con cada uno de los pasos de este gobierno soberano, popular, revolucionario y bonito. Veremos dónde se mete la soja que tanto defiende cuando todos volemos por el aire.

Uffff… las peleas intelectuales entre periodistas fueron muchas. Bah, muchas peleas… pocos intelectuales. Incluso en la última emisión del recordado 6-7-8, en pleno debate en el piso, explotó una bomba casera con bosta de vaca, en un claro grito de libertad de la gauchocracia nacional.

Veamos qué pasó en algún otro lado del mundo. Parece que aunque la Sony no quiera, el grito pueltorriqueño del Residente de Calle 13 se escuchó bien fuerte. Y parece también que el pelado se las arregló con algunos parlantes bien potentes, y a otra cosa mariposa.

RENE DE CALLE 13: A fuego. No te distraigas hermano, esto es culpa del patlón, que nunca tendió una mano, que toda su vida fue matón. Esto es culpa del imperio, yanquis todos consumistas idiotizados, vomitando noticias sin criterio, lanzando misiles politizados. Calle 13 se despide, Residente los saluda, que Estados Unidos y Coca Cola, me chupen bien la peluda. Duro.

Se ve que la cosa estaba complicada en Centroamérica. Mientras comenzaron las explosiones y se empezaban a escuchar gritos de desesperación, las divas argentinas, más preocupadas por acaparar los últimos implantes estéticos que quedaban, aportaron lo suyo a la hora de las despedidas.

SUSANA GIMENEZ: ¿Cómo que explota el mundo? No gordo, yo me voy para Miami y a otra cosa. Se hubieran avivado antes de que la única solución era la mano dura. Te lo digo yo que soy una ciudadana común.

PERIODISTA: Susana, Miami también explota si explota el mundo.

SUSANA: Ah… eh… Cooorrectoooo!!!

MIRTHA LEGRAND: Ah no no no, así no. ¿Vio querido qué terrible esto del fin del mundo? Pienso en los pobres chicos, que adoptados por parejas gays, deben de haber sufrido interminables violaciones. Porque a los putos le gustan los nenes. Ay, tengo una pregunta perspicaz: Si se termina el mundo, ¿se mueren también mis mucamas? ¡Mierda, carajo!

MORIA CASAN: Ay mi amooooorrrr… No seas pavota Mirtha, las cucarachas no se mueren nunca, resisten cualquier final. Menos mal que yo vivo en mi burbuja, en mi auto polarizado, me abstraigo y no veo nada. Si querés llorar, llorá… ¡¡¡y rajá!!

Tanta idiotez propagada por la tierra, que comenzaba a resquebrajarse, no se detuvo. La incontinencia verbal de figuras del deporte no amainó ni si quiera ante la emergencia. Así brindó conferencia de prensa Riquelme, le contestó Maradona, y otra vez abrió sus puertas el Conventillo la Paloma.

RIQUELME: Si Riquelme habla porque habla, si no habla porque no habla. Yo no se muchachos porque mienten. Aunque el mundo se acabe Riquelme esta feli’ y tiene códigos, por eso hay técnicos con los que no trabaja. ¿Si voy a devolver la plata del contrato con Boca porque no llegué a los cuatro años? Bueno, eh… no muchachos, sin esa guita la mamá de Riquelme no está feli’.

MARADONA: Ese es un mercenario, le toma la leche al gato, se le escapó la tortuga. Mostro, ¿vos también debutaste con un pibe? Que diga la verdad Tristelme, que diga que se quiso voltear a las nenas y por eso lo saqué de la selección. Yo por la selección doy la vida, como por la Claudia. La pelota no se mancha fiera… bue, salvo que juegues en el barro…

PERIODISTA: Diego, cómo consideras que arrancó…

MARADONA: Vos también Passman eh…

PERIODISTA: Eh, Diego, no soy Passman, soy Juan Etchegoyen de Radio 4 de Tandil.

MARADONA: Vos también la tenes adentro eh…

Así las cosas, de a uno se fueron despidiendo, mientras el mundo reventaba para todos lados. Y mientras De La Rúa buscaba un helicóptero, y Tinelli contaba el rating de su último programa, todo se fue lenta y decididamente a la mierda.

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