lunes, 4 de octubre de 2010

46 AÑOS DE GENIALIDAD


Por Apo

Que tendrá de importante recordar a una nenita que un 29 de septiembre le gritó a más de uno: "Paren al mundo, que me quiero bajar."

Que tendrá, además, de importante recordar a una nenita que una primavera preguntó "¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?"

Y que tendrá, entonces, de importante recordar a una nenita que por 1964 calificó al mundo de “conventillo espacial”.

Quizás no sea importante para todos recordar a una tal Mafalda, una nenita tan ficticia como real que llegó a la vida de los argentinos el 29 de Setiembre de 1964 , en la revista "Primera Plana" y que se sacó pasaporte eterno para volar a todo el mundo.

Claro que su creador, un desconocido llamado Joaquín Salvador Lavado, o más bien un grandioso cómico gráfico conocido como Quino, se muestra por demás modesto a la hora de hablar de su obra maestra:

"En realidad Mafalda iba a ser una historieta para promocionar una nueva línea de electrodomésticos. Pero la campaña nunca se hizo y las ocho tiras que dibujé quedaron guardadas en un cajón. Hasta que al año siguiente Julián Delgado, secretario de redacción de "Primera Plana", me pidió una historieta. Entonces rescaté esas tiras y bueno, ahí empezó todo."

El autor no sospechaba, tiempo después, que los pensamientos de su personaje serían traducidas a 26 idiomas (desde el japonés, italiano y portugués, hasta el griego, francés y holandés).

Y Mafalda rápidamente se convirtió en un ícono de lucha por la igualdad social, en tiempos en que la liberación femenina, como otros derechos no legitimados, aún estaba en veremos.


El dibujante tampoco se había puesto a pensar, tres décadas atrás, que las ideas de esta niña tan ingeniosa como irreverente, tan reflexiva como contestataria, iban a recorrer el mundo. Mucho menos que aunque la URSS haya desaparecido, lo mismo que Los Beatles y la guerra de Vietnam, el mensaje de Mafalda seguiría manteniendo la misma dosis de genialidad y, sobre todo, de actualidad.

"No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piensa de mí, llegó a decir el mismisimo Julio Cortazar.

Luego de publicarse en la revista "Primera Plana", pasó al diario "El Mundo" (de Buenos Aires) desde el día 15 de Marzo de 1965. Cuando este diario cerró (el 22 de Diciembre de 1967), Mafalda y sus amigos debieron tomarse vacaciones durante un tiempo.

La tira se reanuda en "Siete Días Ilustrados", con nuevos personajes entre los que se destaca Guille, el hermanito de Mafalda. Se publicaban 4 tiras por semana y, para completar la diagramación de la página, Quino hacía un dibujo a modo de encabezado, colocando a los personajes en distintas situaciones. Desde el momento de su publicación, Mafalda se ganó la fama de ser un registro minucioso de la clase media argentina de los años '60 y de los episodios que resaltaban en el escenario mundial para el momento. Justamente, uno de los juguetes preferidos de Mafalda era un globo terráqueo, al cual cuidaba como a un enfermo, lo abrigaba y hasta intentó mejorarlo con las cremas de belleza de su madre.

Mafalda retrató y opinó sobre eventos tales como la guerra de Vietnam, la carrera espacial, el movimiento tercermundista, el asesinato de Kennedy, los derechos humanos, el sexo, la represión, el psicoanálisis, el feminismo y la religión, entre otros muchos.

Esto se demostraba en reflexiones de una niña, aunque propias de un genio, como la que decía "¡Es terrible ver que a la gente le importa más cualquier serie de T.V. que el lío de Vietnam!" y la que aseguraba que "La justicia vence siempre, pero nunca nadie levanta los pagarés"

Del mismo modo, Mafalda comenzó a representar a un grupo con ideas tercermundistas en tiempos donde la vida estaba en riesgo por pensar diferente.


En la Masacre de San Patricio, perpetrada en 1976, en la que fueron asesinados tres sacerdotes palotinos y dos seminaristas, sobre el cuerpo de una de las víctimas los asesinos pusieron un dibujo de Quino, tomado de una de las habitaciones, en el que Mafalda aparece señalando el bastón de un policía diciendo: «Este es el palito de abollar ideologías».

Según opinan los expertos, con Mafalda, el género de la historieta pasó de lo social a lo psicológico. Con una exacta dosis de simpleza y profundidad, Mafalda se convirtió en el personaje de historieta que más significa hoy para los argentinos.

La niñita fue portavoz de maravillosas frases tales como: "No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta..." y preguntas por demás geniales como "¿No sería mas progresista preguntar donde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?"

Quino ha declarado en múltiples ocasiones que estaba sorprendido por la repercusión que han tenido sus dibujos en países tan diferentes a su país natal como Japón o Estados Unidos. "Las tiras de Mafalda están sembradas de tópicos argentinos, y siempre me he preguntado cómo pueden entenderlas en otras culturas”, dijo. Lo cierto es que con el paso del tiempo, esta historieta protagonizada por una niña rebelde y tierna, junto a su singular grupo de amigos, se ha convertido en objeto de culto, no sólo en su país natal sino en muchos países alrededor del planeta.

Demostración de lo cual es una declaración del mismísimo Umberto Eco: "Puesto que nuestros hijos se preparan para ser, por elección nuestra, una multitud de Mafaldas, no será imprudente tratar a Mafalda con el respeto que merece un personaje real".


Mafalda, en cuarenta años de existencia, traspasó no sólo fronteras sino también los estrechos márgenes de las tiras para convertirse en un personaje más de la realidad.

Hace más de tres décadas, Quino dejó de dibujarla. El 25 de junio de 1973 apareció Mafalda por última vez en una tira. Los cuadritos finales de la historieta fueron publicados en el semanario Siete Días.

Quino fue preparando el terreno de la despedida así: en el número del 18 de junio de 1973, la chismosa Susanita contaba al lector: "Ustedes no digan nada que yo les dije, pero parece que por el preciso y exacto lapso de un tiempito los lectores que estén hartos de nosotros van a poder gozar de nuestra grata ausencia dentro de muy poco". El remate llegaría una semana después; esa tira final no tenía cuadros, todo el espacio lo ocupaban Mafalda y su pandilla, a excepción de Susanita. Tomaba la palabra Mafalda: "Dice el director que bueno, que a partir de hoy podemos darle un descanso a los lectores, pero que si alguno de nosotros se mudare, trasladare y/o apareciere en otra revista y/o diario, él a patadas nos agarrare". También ese día salió publicado el que podría ser el testamento intelectual de Mafalda: dormida, sonriente, sueña con que el mundo está cubierto por una manifestación. En el sueño, se le aparece Susanita para decirle: Tarada, ¿tenés pesadillas y encima te reís?

El propio Quino dio los motivos para la conclusión de la tira: "Me costaba mucho esfuerzo no repetirme, sufría con cada entrega. Cuando uno tapa el último cuadrito de una historieta y ya sabe cuál va a ser el final es porque la cosa no va. Y por respeto los lectores y a mis personajes y por mi manera de sentir el trabajo decidí no hacerla más y seguir con el humor que nunca dejé de hacer."

Aunque pasó tanto tiempo desde aquella historieta inicial, Mafalda sigue tan vigente como entonces. Los diez únicos libros de la serie continúan reimprimiéndose una y otra vez en todo el mundo.

Mafalda sigue dando que hablar. Por ejemplo, en 1977, a pedido de UNICEF, Quino ilustra con Mafalda y los personajes de su tira la Edición Internacional de la campaña mundial de la Declaración de los Derechos del Niño. 


En 1983, en el Salón del Libro de París, se hace una exposición completa sobre Mafalda, junto con Manolito, para una campaña de la Liga Argentina para la Higiene Dental.

El 17 de abril de 1987, después del fallido golpe de estado contra el gobierno de Alfonsín, Quino dibuja a Mafalda diciendo: "¡Sí a la democracia! ¡Sí a la justicia! ¡Sí a la libertad! ¡Sí a la vida!". En 1988 vuelve a dibujar a Mafalda junto a Libertad, para un cartel del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina, en conmemoración del Día Universal de los Derechos Humanos.

El 28 de noviembre de 1995 se inaugura en el barrio de Colegiales (en Buenos Aires) la "Plaza Mafalda", la cual sería remozada casi totalmente unos 10 años después.

El domingo 30 de agosto de 2009 fue develada la escultura de Mafalda en el Barrio San Telmo, en la esquina de Chile y Defensa en Buenos Aires, realizada por el artista plástico Pablo Irrgang por encargo del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

En la Ciudad de Buenos Aires hay una plaza llamada Mafalda, así como una placa en el edificio donde residió Quino mientras la dibujaba y donde está ambientada la historieta, en la calle Chile número 371 del barrio de San Telmo, en Buenos Aires.

También tiene dedicado un mural en el pasaje que une las estaciones Perú de la línea A y Catedral de la línea D del subte de Buenos Aires. 


Mafalda dijo una vez: "Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo Importante."

Por eso consideramos importante recordar, a 46 años, la aparición en público de Mafalda, hija de la genialidad de Quino, que con la franqueza de los chicos nos sigue explicando que aún "Tenemos hombres de principios, a los que lastimosamente nunca los dejan pasar del principio", que lo importante es tomar lo artificial con naturalidad y que la vida es linda, aunque muchos confunden lindo con fácil.

Datos e Historia extraída de: http://www.todohistorietas.com.ar/mafalda.htm

2 comentarios:

  1. miro de refilon las citas copiadas, los pedazos de historia pegados y no paro de pensar en lo actual y argentina que es
    increible...
    brindo por mafalda y su genialidad!! una mirada que se extraña sobre nuestro pais
    LU

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  2. La verdad es que Mafalda es lo mejor,es increible como con pocas palabras te puede dar idea de como era,y es el mundo... aparte de la genialidad de las respuestas y contestaciones de los personajes... Gracias Mafalda, y gracias Quino, la verdad muchisimas gracias

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