domingo, 10 de octubre de 2010

¿ES NECESARIO?


Quienes suscribimos a la creación de esta nueva Dicotomía Argenta, no somos hombres de fe. Hombres como término genérico de la especie humana, ya que el grupo señalado no sólo incluye al enfermero Juan Ignacio Apogliessi y al reaccionario Facundo Bianco, sino también a la politóloga maoísta Etienne Iparraguirre (y todos sus apellidos).

Durante el pasaje de la infancia a la adultez, nuestra inquietud y la radicalización de algunas ideas, nos situaron más cerca de Darwin, que del Santo Señor de barba y sandalias que habita en los cielos.

Pero algo ha pasado. Nuestros caminos se bifurcaron por alguna razón, y de tal manera que todo cambió para siempre. Alguien apareció, y lo cambió todo.

Ese alguien tiene nombre y apellido. Pero antes de revelar su identidad, van algunas pistas:

. No gusta de las túnicas, prefiero la libertad airosa de los pantalones bahianos.

. Elige las zapatillas por encima de las sandalias, por cuestiones de comodidad y estilo.

. Aleja su discurso del tono salomónico del todopoderoso, y adecúa sus palabras a una mala imitación de Guillermo Francella.

. No divide los panes ni convierte el agua en vino. Su único milagro es no haber perdido la categoría con el club de sus amores.

. El pelo largo es cosa del pasado. Aunque sus rulos no brillaban blancos e inmaculados, más bien intentaban asemejar el noventoso look “Edgar de Volcán”.

. No habita el Edén, elige los suburbios sureños del conurbano profundo.

. Creemos que morirá lejos de La Cruz, salvo que algún cabaret rutero de poco glamour lleve ese nombre.

¿Ya descubrieron al responsable de truncar nuestros caminos y acercarnos a la fe pagana?

Su nombre es Matías José Alba, y la última información que conocemos sobre su paradero, nos lleva a la zona de Wilde, un salvaje reducto bonaerense, tal lo indica su nombre.

Él nos cruzó. Él nos iluminó… o más bien nos encandiló. Y él huyó para convertir a otros herejes en ovejas de su rebaño.

Ante su ausencia de meses, Esquivando el Éxito aún divide sus sentimientos entre la desazón, la nostalgia y la hermosa sensación de libertad.

Por todo esto y mucho más… ¿Hace falta que vuelva Mati a Esquivando? En sus votos se encuentra la respuesta. El destino está en sus manos.

Amén.

Pueden votar en la encuesta ubicada en la barra lateral de esta bonita página.

2 comentarios:

  1. chicos!! si usan fondo negro en el blog, podrian usar letritas blancas, asi uno sabe donde esta el SI O NO para votar :)

    ResponderEliminar
  2. Es super necesario!! la radio no es lo mismo sin el!!
    Matu te queremos muchisimo Catalina y Dra Zicarelli

    ResponderEliminar