martes, 12 de abril de 2011

LA ARQUITECTONICA SURAMERICANA

Cuando los medios de la derecha llaman "dictador" a un presidente, Esquivando desconfía.
Chávez sufrió una campaña en su contra maniqueada por estos mismos medios, cuando vino a recibir una condecoración a nuestro país hace algunos días. Por eso, Esquivando pone el pecho y banca al bolivariano.

La piedra fundamental de la libertad suramericana, para decirlo con el padre Bolívar, ya ha sido puesta. No vacilaremos nunca más, porque sería perdernos. Y quién sabe si la historia nos concedería en las próximas edades otra oportunidad tan maravillosa como lo que vivimos ahora mismo en nuestro tiempo. Necesitamos defender el gran edificio de nuestra liberación: la arquitectónica suramericana que, entre todas y todos, estamos levantando. 

No desmayaremos, ni un instante, y no nos dejaremos intimidar por la recomposición de fuerzas del imperio en las principales regiones estratégicas del globo terráqueo. No nos asustan las amenazas de Washington. No estamos solos, quiero reiterarlo, y nuestras acciones, y las de los Pueblos hermanos, nunca están ni estarán al margen de la responsabilidad colectiva que trasciende nuestras fronteras, pero que, a la vez, permite que nos encontremos en la Patria Grande y diversa que conformamos y nos une. Estamos conscientes de que no hay soluciones nacionales: sería una simple ilusión ante el mar de problemas que agobia a la humanidad entera. 

Junto a Néstor Kirchner pasamos revista a planes de trabajo, tareas y funcionamiento de nuestra organización, para cumplir, ahora sí, con la imperecedera divisa peronista: unidos para ser libres; nunca más divididos para ser dominados. Razón tenía José Martí cuando decía: La paz también tiene sus ejércitos. Somos nosotros todos los soldados y soldadas que junto a Kirchner conformamos ese ejército de luz que nunca descansa ni descansará por la suprema felicidad de nuestra América. A África y a América las unen raíces profundas y las identifica la urgencia histórica de hacer realidad otro mundo, que ya no sólo es posible sino que es absolutamente necesario para salvar a la humanidad y a la vida misma en el planeta. Ése es nuestro camino: no hay otro. 

No podemos seguir mirando a otros lados, esperando el concurso de otros: veamos la afrenta contra la humanidad que representa la Ley Arizona en Estados Unidos, por ejemplo, o el racista y excluyente movimiento antiinmigración que se ha desatado en la Europa. Para decirlo con el infinito uruguayo José Gervasio Artigas: nada podemos esperar si no es de nosotros mismos. Tiene mucha razón Lula al decir que en 8 años hicimos dos y hasta tres veces más de lo que se hizo en cinco siglos. Y todo esto, como lo refirió él mismo, porque también hace poquísimo tiempo descubrimos que tenemos más en común en el Sur, que todo lo que podemos recibir del Norte. 

Quiero recordar a un grande de Brasil y Nuestra América, Hélder Câmara, a través de sus palabras: Cuando los sueños se sueñan solos, sueños son, pero cuando comenzamos a soñarlos juntos, se convierten en realidad. Ciertamente, a lo largo de nuestro devenir histórico, hemos tenido sueños, hemos abrigado nobles aspiraciones, esperanzas, grandes proyectos. Pero faltaba lo más importante para que se convirtieran en realidades: reconocernos como pueblos hermanos. Y es lo que hemos logrado, feliz y plenamente, durante estos 8 años. 

Hoy comprendemos cuánta razón tenía el mismo Hélder Câmara: Nadie es tan pobre que no tenga nada que ofrecer, ni tan rico, que no necesite ayuda. Creemos que ésta ha sido la clave para que el gigante Brasil se haya reencontrado definitivamente con nuestra pequeña pero grande Venezuela. Y al frente del Brasil, Lula, quien incluso antes de asumir su primera presidencia ya se desbordaba en solidaridad para con nosotros, como en aquellos días terribles del sabotaje petrolero. Jamás lo olvidaré: Yo poseo el sentimiento de la amistad y de la gratitud; por lo mismo, sus contrarios me son enojosos, decía Bolívar. En esta misma veta se nutre nuestro Pueblo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario