jueves, 27 de febrero de 2014

CARPO


Por @federicoaiub

Aquel concierto de Obras fue el único al que asistí de Pappo. Aunque todo lo que rodeaba al Carpo nunca era de él, siempre era de amigos.

No logro recordar bien si ya había tenido el placer de escucharlo como invitado en algún show de La Renga o Los Piojos, lo que si recuerdo es que ambos estaban ese día de invitados.

Fuimos con Papá, un hermano amigo y su padre. Nosotros en la popular, nuestros viejos en el campo.

Obras no estaba lleno, y seguramente la gente que había asistido tenía mucho más que ver con la presencia de los mil amigos invitados que con Pappo en sí mismo.

Sobre los costados del escenario una de las pocos fotos producidas de Pappo que se recuerdan de los 90, aquella tapa de Rolling Stone donde él estaba vestido como un gladiador.

Pappo era ante todo un gran músico, de los mejores que dió Argentina.

Cuándo fué que perdimos la idea de hablar de música y creímos más importante los personajes que ellos formen. ¿Cuándo?

Lo mismo suele sucederme muchas veces cuando se habla más del Iorio enfermo por drogas y alcohol haciendo pelotudeces en televisión y nadie hace una maldita reflexión a lo que ese poeta escribió durante más de 20 años. A nadie le conviene esa parte. A nadie le conviene recordar que Pappo fue Sucio y Desprolijo, que Pappo escribió uno de los mejores bluses de des-amor llamado Desconfío, que Pappo iba a ser presidente y Vitico Canciller en tiempos donde la identidad política estaba totalmente perdida.

Basta de crear héroes para libros de anécdotas y escuchemos un poquito mas de música, eso nos hará bastante mas reales.

Reales, como sin dudas era Pappo.

El grito de estas palabras también pide que jamás olvidemos que fue aquel que inició junto con Miguel a los Abuelos de la Nada. Que jamás olvidemos que viene del mismo rock y la misma década que Luis Alberto Spinetta. Que fue un Gato.

Una vez Sr. Flavio contó que Pappo al Marshall le subía todos los potenciómetros sin importar ganancia, bajos, agudos, etc para demostrar que "el sonido está en los dedos".

Para explicar a su manera que la música se siente y luego de eso interpretarla es mucho más sencillo.

Intento un grito de autocrítica y reflexión de pensar que muy pocos de nosotros que hoy tanto queremos a Pappo y hacemos un culto de su personalidad éramos capaces de pagar una entrada para ir a verlo. ¿Cuántos compramos un disco de Pappo?

Una noche un amigo me llamo, y me dijo "viste, murió Pappo".

Era, Pappo se murió, y como dijo Ricardo Iorio a los pocos días en un tenso Teatro de Flores ante el grito de "Pappo no se murió".

"Si señores Pappo se murió, hay que asumir la muerte como parte de la vida".

Luego de eso interpretó:

"Yo tengo amigos en el más allá
esperándome.
Desencarnados espíritus graves
mentores de mi expresión.

Amigos míos que se fueron ya.
Y otros que vivos no los recuerdo,
son lo que intuyo y visten mi
cantar con pasión. "

(Mientras escribo esto, busco alguna foto digna de aquel concierto en Obras, y no hay ninguna).

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